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Miércoles, 12 Agosto 2020 20:22

Bielorrusia

Puede que Bielorrusia nos parezca un país distante, ajeno y desconocido. Se trata de un país sin litoral enclavado en Europa del Este entre Ucrania, Rusia y la Unión Europea; con poco más de 200 mil km2 y casi 10 millones de habitantes, obtuvo su independencia en 1991, tras la caida de la Unión Soviética; y desde hace 26 años es dirigido por Alexánder Lukashenko, el último dictador de Europa.[1]

 

El domingo pasado, se llevaron a cabo elecciones presidenciales, en las que Lukashenko se presentó a su sexto mandato. La principal candidata de la opocisión, Svetlana Tijanovskaya, de 37 años, esposa del bloguero opositor más popular del país (Sergei Tijanovsky), quien está encarcelado desde hace tres meses por sus críticas al gobierno. Tijanovskaya, una joven candidata que a pesar de su inexperiencia política ha logrado movilizar multitudes durante la campaña electoral, aglutinando el descontento, debido a la falta de libertades y respeto a los derechos humanos, que han sido cada vez más limitados desde la llegada de Lukashenko al poder. Aunado al creciente descontento popular debido a la gestión desastroza de la pandemia del COVID-19, sumado a la contracción económica, a la de por si golpeada economía. [2]

 

El mismo domingo por la noche, la Comisión Electoral, controlada por el gobierno, anunciaba los primeros resultados donde el presidente obtenía poco más del 80% de los votos, lo que provocó multitudinarias protestas -las más numerosas en la historia reciente del país- en las principales ciudades, ante el reclamo de fraude a gran escala. La respuesta del gobierno ha sido desproporcionada, el gobierno limitó el uso de las telecomunicaciones, mas de 3.000 detenidos y al menos dos personas fallecidas.[3]

 

De acuerdo con los resultados oficiales Svetlana Tijanovskaya, obtuvo un 10%[4] de los votos, no obstante, ella considera que “la mayoría de los ciudadanos la apoyaron”. En su contra se ha desatado el acoso del gobierno obligándola a abandonar su país, refugiándose en la vecina Lituania.

 

Es altamente probable que el gobierno de Lukashenko sobreviva a la crisis postelectoral, la censura, el control de las telecomunicaciones y el uso indebido de las fuerzas de seguridad contribuirán a mantenerlo en el gobierno, al menos de momento. China, Rusia lo han felicitado.

 

Sin embargo, la ciudadanía bielorrusa da muestras de creciente descontento y es poco probable que abandonen las protestas a pesar de la creciente represión. El mundo deberá voltear la vista a quienes continúan apostando por regímenes que menoscaban las libertades fundamentales con la única finalidad de conservar el poder a toda costa.

 

 

[1] Muñeco, Rafael. Lukashenko, el último dictador de Europa. ABC. 11 de agosto de 2020. Visto en: https://www.abc.es/internacional/abci-lukashenko-ultimo-dictador-europa-202008102147_noticia.html, el 12 de agosto de 2020.

[2] Idem

[3] DW. Resultado oficial: Lukashenko reelegido en Bielorrusia en polémicas presidenciales. 10 de agosto 2020. Visto en: https://www.dw.com/es/resultado-oficial-lukashenko-reelegido-en-bielorrusia-en-pol%C3%A9micas-presidenciales/a-54507418, el 12 de agosto de 2020.

[4] Idem.

 

 

 

Martes, 30 Junio 2020 13:06

RESILIENCIA Y DEMOCRACIA

La pandemia provocada por el Covid-19 no solo ha generado una crisis de salud, económica y social, sino también una crisis política. Basta con dar un vistazo para encontrar algunos ejemplos: en Filipinas[1] donde el presidente Rodrigo Duterte concentra amplios poderes en detrimento del Congreso, las detenciones y encarcelamientos arbitarios que ocurren en El Salvador[2], y en Hungría[3], donde los poderes de emergencia invocados por el gobierno siguen vigentes, aunque tenían que concluir a mediados de este mes.

 

La pandemia ha servido de excusa a los regímenes menos democráticos para acallar las criticas y acrecentar el autoritarismo. Aunque también en gobiernos de naturaleza democrática, bajo el contexto de la pandemia, se concentran poderes de emergencia que pueden llegar a ser restrictivos en materia de derechos humanos. Lo anterior, de acuerdo con la carta “Una llamada para defender la Democracia”[4], promovida por el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) signada por más de 70 organizaciones y casi 500 personas de 119 páises, incluidos 13 premios nobel y 62 exjefes de Estado o de Gobierno.[5]

 

La carta explora las amenazas para la democracia y hace un llamado a defenderla durante la pandemia. La preocupación se encuentra en la adopción de métodos de vigilancia alejados del marco legal, mermar el equilibrio de poderes y los límites temporales para el restablecimiento del orden constitucional.

 

“La represión no ayudará a controlar la pandemia. Acallar la libertad de expresión, encarcelar a los disidentes pacíficos, suprimir la supervisión parlamentaria y posponer las elecciones indefinidamente no harán nada por proteger la salud pública…” se advierte en el documento.

 

El texto recomienda no perder de vista las acciones autoritarias que los gobiernos puedan implementar, justificandóla en la lucha contra la pandemia. Los países que han sido más exitosos en la gestión durante la pandemia son más democráticos. En sociedades democráticas se facilita el libre flujo de información, el debate público y la contribución responsable de la ciudadanía.

 

Los signatarios, destacan la relevancia del papel de la libertad de prensa como provedora de la información necesaria para la adopción de decisiones por parte de la población, escrutar la labor de los gobiernos y las instituciones públicas y contrarrestar los bulos.

 

En la carta, se reconoce que la democracia no garantiza la gestión competente de la crisis, pero si ofrece, un contexto más flexible e incluyente en la toma de decisiones, elementos más difíciles de encontrar en regímenes autoritarios.

 

Es solo a través de la democracia que las sociedades pueden construir la confianza mutua que les permite perseverar en una crisis, conservar la resiliencia nacional ante la adversidad, sanar las profundas divisiones sociales mediante la participación inclusiva y el diálogo, y conservar la confianza en que los sacrificios serán compartidos y que los derechos de todos los ciudadanos serán respetados”.

 

 

Es indiscutible, que la pandemia afecta a todos los países del mundo, por tanto, es fundamental que las medidas adoptadas por los gobiernos para afrontar este desafío sean dentro de principios democráticos y se respeten los derechos fundamentales.

 

 

 

[1] Asociate Press. “Rodrigo Duterte sigue ampliando su poder en Filipinas. SEMANA, 5 de mayo 2020. Visto en: https://www.semana.com/mundo/articulo/rodrigo-duterte-sigue-ampliando-su-poder-en-filipinas/615167 el 25 de junio de 2020.

 

[2] Human Rigths Watch. El Salvador: Abusos Policiales en la Respuesta a la Covid-19. 15 de abril de 2020. Visto en: https://www.hrw.org/es/news/2020/04/15/el-salvador-abusos-policiales-en-la-respuesta-la-covid-19 el 25 de junio de 2020.

 

[3] Norberto Paredes. Coronavirus en Hungría "La primera democracia europea que cae a causa del coronavirus": cómo la crisis del covid-19 ha puesto en juego el sistema democrático húngaro. BBC News, 5 de abril de 2020. Visto en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52151321 el 25 de junio de 2020.

 

[4] Puede consultarse el texto completo en español en: https://www.idea.int/sites/default/files/multimedia_reports/A_Call_to_Defend_Democracy_Letter_Spanish-25June2020.pdf (N.A)

 

[5] Puede consultarte el listado completo de signatarios en: https://www.idea.int/news-media/multimedia-reports/call-defend-democracy (N.A)

 

 

 

 

Martes, 03 Marzo 2020 11:15

UN DÍA SIN MUJERES

En 2015, más de 300.000 personas marcharon contra la violencia machista en Argentina. La movilización, al lema de “Ni una menos” tuvo impacto internacional e inició una movilización global contra los feminicidios[1]. Tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y las consecuencias simbólicas de dicha elección para los derechos de las mujeres; al día siguiente de su investidura se dio cita una marcha multitudinaria la Women´s March[2], que ocupó las calles de la capital estadounidense y de otras ciudades del país, defendiendo no solo los derechos de las mujeres, sino de grupos LGTB y de los migrantes, así como el derecho a acceso a la salud y educación públicas de calidad.

El movimiento #MeToo (yo también), se fue gestando paralelamente, con el cuál diversas denuncias de acoso comenzaron a expandirse de forma viral. Lo que inició siendo una denuncia pública de acoso que sufrían mujeres del medio artístico, convirtieron las redes sociales en un espacio de denuncia.

El 8 de marzo de 2018, se dio la primera huelga internacional de mujeres, que significó un antes y un después, materializó al feminismo como un movimiento transversal articulando una agenda de derechos y democracia para todos y todas.

Nuestro país no es la excepción, diversos grupos, empresas, colectivos e instituciones se han pronunciado por participar y respaldar la participación de las mujeres el próximo 9 de marzo en “Un día sin mujeres”, manifestación colectiva que busca visibilizar la importancia de la población femenina en cada ámbito de la sociedad, así también manifestarse en contra de la violencia, feminicidios, inequidad laboral, a la precariedad en servicios de salud, la falta de acceso a la justicia que sufrimos por el simple hecho de ser mujeres. El paro significa una defensa profunda de la democracia y libertad de toda la ciudadanía. Pues no habrá libertad mientras siga habiendo desigualdades, así pues, contribuyamos a una igualdad con la que ganemos todos y todas.

 

 

[1] FEDERICO RIVAS MOLINA. Buenos Aires, epicentro del 8M en América Latina. El País, 9 de marzo de 2019. Visto en: https://elpais.com/sociedad/2019/03/08/actualidad/1552082743_358495.html

 

[2] PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL. MeToo año 1: cómo las mujeres perdieron el miedo. El País, 5 octubre de 2018. Visto en: https://elpais.com/sociedad/2018/10/04/actualidad/1538678547_217451.html

 

 

 

Martes, 04 Febrero 2020 20:47

NUNCA MÁS

Existen cuatro crímenes deplorables, por su naturaleza detestable, que conmocionan a la mayoría de los seres humanos: el genocidio[1], crímenes de guerra[2], la limpieza o depuración étnica; y los crímenes de lesa humanidad[3]. Con esa y otras denominaciones, dichos crímenes se han cometido prácticamente desde el inicio de los tiempos.

Cada año, el 27 de enero se conmemora la "liberación del campo de concentración de Auschwitz" en 1945. En este día también se celebra el "Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto” desde 2005.

Holocausto es el término acuñado para designar a la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el estado de seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores.

No solo los judíos fueron víctimas del nazismo, se calcula que fueron asesinados unos 200.000 romaníes (gitanos). También, como parte del programa de eutanasia asesinaron a por lo menos 250.000 pacientes con discapacidades físicas o mentales. Además, de entre dos y tres millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados o murieron de inanición, enfermedades, negligencia o maltrato y un sin número de opositores políticos, comunistas, artistas e intelectuales.[4]

El Holocausto ha sido, hasta ahora el mayor genocidio de la historia. No fue consecuencia de la brutalidad de todo conflicto bélico. Fue un programa de genocidio sustentado ideológicamente, deliberadamente planificado y eficazmente ejecutado por un Estado industrializado y una sociedad avanzada.

El legado de personas como Eva Kor, activista sobreviviente de Auschwitz. Deportada desde su natal Rumania, junto con toda su familia. Eva junto con su hermana gemela Miriam, fueron sometidas a los experimentos del Doctor Josef Mengele, al final de la guerra se encontraban entre los 180 niños sobrevivientes. En su vida adulta fundó la organización CANDLES[5] organización que agrupa a los niños sobrevivientes de los experimentos perpetrados por los nazis, e insta en el poder del perdón como parte de la liberación, cuya consecuencia es la no repetición de esos crímenes, así como tampoco el olvido.

 

 

[1] De acuerdo con el artículo II de LA CONVENCIÓN PARA LA PREVENCIÓN Y LA SANCIÓN DEL DELITO DE GENOCIDIO, describe el genocidio como un delito perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

[2] Los crímenes de guerra son los que contravienen los Convenios de Ginebra de 1949, instrumento del Derecho Internacional Humanitario que regulan las formas en que se libran los conflictos armados.

[3] Los crímenes de lesa humanidad, de acuerdo con el Estatuto de Roma, cualquiera de los actos siguientes cuando se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque: Asesinato, exterminio, esclavitud, deportación forzosa, tortura, desaparición forzosa (…)

[4] Holocauste Encyclopedia (United States Holocaust Memorial Museum) Visto en: https://encyclopedia.ushmm.org/content/en/article/introduction-to-the-holocaust el 29 de enero de 2020.

[5] CANDLES (Children of Auschwitz Nazi Deadly Lab Experiments Survivors).(N.A)

 

 

 

 

 

Sábado, 30 Mayo 2020 21:11

MUJERES LÍDERES ANTE LA CRISIS

En los últimos días, medios de comunicación internacionales, han publicado artículos en los que se destaca el trabajo de varias mujeres Jefas de Estado y de Gobierno durante la pandemia del COVID-19.

 

Países dirigidos por mandatarias como Alemania, Dinamarca, Islandia y Nueva Zelanda, entre otros, han sido reconocidos por las iniciativas que han desarrollado, resultando efectivas en el manejo de la crisis por la enfermedad; algo que resulta significativo teniendo en cuenta que menos del 10% de las naciones del planeta tienen al frente a una mujer. En otras palabras, de 193 países, solo 20 están gobernados por mujeres.[1]

 

Las mujeres líderes, han demostrado tener una particular disciplina, sensibilidad y capacidad de respuesta frente a esta pandemia, por ello, sus políticas muestran resultados positivos.

 

Por mencionar un caso concreto, el de Nueva Zelanda teniendo como Primera Ministra a Jacinda Ardern, cuyo gobierno ha anunciado, el pasado miércoles, que en los hospitales del país no hay ningún paciente internado por Covid-19 y no han sido registrados nuevos casos en los cinco días anteriores.

 

A finales de marzo, las medidas de confinamiento de ese país, consideradas entre las más estrictas del mundo han permitido que en las últimas semanas se reaperturen: escuelas, bares y otros establecimientos tras haberse declarado el control de la pandemia, aunque el país sigue manteniendo normas de distanciamiento social y el nivel 2 de alerta.[2]

 

Como una medida para contrarrestar los efectos provocados por la pandemia, y con la finalidad de reactivar los sectores de la economía, en especial el turismo, el gobierno ha puesto en el debate nacional la implementación de que la semana laboral sea de cuatro días, medida que ha sido adoptada de manera parcial en países y empresas con resultados positivos.[3]

 

Este, es un ejemplo del liderazgo femenino y de los resultados sociales en un contexto de crisis mundial. La participación de las mujeres en la política hace la diferencia en la manera de gobernar y trabajar por el interés colectivo.

 

 

 

[1] Alemania (JG), Bangladesh (JG), Barbados (JG),Belgica (JG), Bolivia (JE/JG), Dinamarca (JG), Eslovaquia (JE), Estonia (JE), Etiopia (JE), Finlandia (JG), Georgia (JE), Islandia (JG), Nepal (JE), Nueva Zelanda (JG), Noruega (JG), San Marino (JE), Serbia (JG), Singapur (JE) Suiza (JE/JG) , Trinidad y Tobago (JE/JG). IPU In 2020, world “cannot afford” so few women in power. 20 de marzo de 2020 en: https://www.ipu.org/news/press-releases/2020-03/in-2020-world-cannot-afford-so-few-women-in-power visitado el 27 de mayo de 2020.

 

[2] EFE. Nueva Zelanda anuncia que no tiene ningún paciente ingresado por covid-19. EL Períodico 27 de mayo de 2020, en: https://www.elperiodico.com/es/internacional/20200527/covid-19-coronavirus-nueva-zelanda-7976603?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=cm visitado el 28 de mayo de 2020.

 

 

[3] La primera ministra de Nueva Zelanda sugiere una semana laboral de cuatro días para reactivar la economía. EL PAÍS, 27 de mayo de 2020. Visitado en: https://elpais.com/sociedad/2020-05-20/la-primera-ministra-de-nueva-zelanda-sugiere-una-semana-laboral-de-cuatro-dias-para-reactivar-la-economia.html?utm_source=Twitter&ssm=TW_CM#Echobox=1590075565 visto el 28 de mayo de 2020.

 

 

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