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El 4 de junio, las y los mexiquenses contarán con dos instrumentos de resultados electorales preliminares: el Conteo Rápido y el PREP. No será la primera vez que tengamos estos recursos en una Elección de Gubernatura. Persisten, sin embargo, muchas dudas sobre su diseño. Me permitiré estudiar algunas de sus características.

 

En primer lugar, ni el Conteo Rápido ni el PREP cuentan votos. Los votos son contados por las y los funcionarios de las mesas directivas de casilla nuestras y nuestros vecinos, capacitados por el INE para tal propósito; y por las y los funcionarios de los Consejos Distritales, cuando es necesario el recuento de votos de alguno de los paquetes. Siempre bajo la observancia ciudadana y de los partidos políticos.

 

La fuente de información primaria del PREP y del Conteo Rápido son las Actas de Escrutinio y Cómputo, llenadas y firmadas en las casillas. El insumo es el mismo. Lo que cambia es su procesamiento.

 

El PREP digitaliza, captura y publica las actas de todas las casillas durante las 24 horas siguientes al cierre de la votación. La información se acumula conforme pasa el tiempo. Las primeras casillas en cerrar, como las especiales, suelen ser las primeras en aparecer. Las que cuentan con mejor cobertura de internet, también tienen mayor facilidad de transmitir los datos vía la APP PREP-Casilla.

 

Por esto, al principio, el PREP muestra datos de zonas urbanas, por lo que la información de las primeras horas no muestra la tendencia general de la votación. Para esta elección, la publicación de datos iniciará a partir de las 7 pm, en tiempo real vía internet. Es muy importante tener presente esta característica.

 

El Conteo Rápido, por el contrario, utiliza una muestra representativa de casillas y publica intervalos estimados de votación. La información de las actas de las casillas seleccionadas en la muestra, se transmite vía telefónica. La estimación, la realizan expertas y expertos en estadística y matemáticas, siguiendo una metodología definida con anterioridad. Estos intervalos, se dan a conocer la misma noche de la elección y por su diseño estadístico, sí tienen la capacidad de mostrar tendencias generales, mucho más rápido que el PREP.

 

Estos dos instrumentos son muy valiosos para brindar información preliminar. Su diseño es distinto porque tienen objetivos distintitos. El PREP busca tener la información preliminar de las actas de todas las casillas y el Conteo Rápido, conocer las tendencias generales de la votación durante la misma noche de la jornada.

 

En suma, son recursos para informarnos de los resultados antes de los cómputos distritales, los cuales se realizan el miércoles siguiente al día de la elección. Con el apoyo de los Comités de Asesores, integrados por expertas y expertos en la materia, en el IEEM y el INE hemos avanzado mucho para operar estos instrumentos el próximo 4 de junio.

 

 

El pasado 4 de enero arrancó formalmente la Elección a Gubernatura 2023 en nuestra entidad. Desde entonces, todos los reflectores y las miradas están puestas sobre el Estado de México. Por muchas razones, estos comicios despiertan un gran interés a nivel nacional. Un padrón electoral de 12.7 millones de electores, la instalación de más de 20 mil casillas y el tiempo político en el que ocurren, son solo algunas de ellas.

 

Ciertamente, el mundo vive momentos inéditos. Los últimos años han sido testigos de agudas confrontaciones políticas en países que brillaban por su estabilidad institucional. El crecimiento de la Agrupación Nacional en Francia, el revisionismo en Hungría de Viktor Orbán; políticos como Daniel Ortega en Nicaragua, Giorgia Meloni en Italia, así como Donald Trump en Estados Unidos, son sólo pinceladas de esos tiempos difíciles por los que atravesamos.

 

Esta coyuntura, en poco tiempo ha envuelto al mundo entero y esto se debe al grado de polarización política de hoy en día. Si en el pasado era posible encontrar puntos de consenso entre opciones ideológicamente opuestas, hoy esa opción se vuelve cada vez más difícil.

 

Junto con la polarización, las prácticas políticas poco deseables durante las contiendas electorales siguen erosionando la institucionalidad y ello supone una clara amenaza a la vida democrática de las naciones. Estas son las características del momento político donde nos encontramos. Por ello, debemos reasumir nuestros compromisos por la integridad electoral. Tenemos la obligación de observar y participar en las elecciones desde un nuevo enfoque.

 

En el Estado de México, lo tenemos claro y ello nos llevó a firmar el “Acuerdo por la Integridad del Proceso Electoral Estatal 2023”. Este instrumento refleja compromisos tangibles con las reglas de la contienda y la civilidad democrática. Autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales; instituciones que administran elecciones y que imparten justicia electoral, y por supuesto, partidos políticos con registro en la entidad, sumamos voluntades para consolidar las buenas prácticas y los estándares internacionales en los comicios mexiquenses.

 

La firma de este convenio nos permitirá disminuir e inhibir prácticas que laceran nuestra democracia y afectan la dignidad ciudadana. La compra y coacción del voto, la utilización de recursos ilícitos o de dudosa procedencia, la exclusión de grupos vulnerables o históricamente discriminados, la desinformación, la violencia política y la violencia contra las mujeres en razón de género; son solo algunos de los agravios que conjuntamente nos comprometimos a erradicar.

 

La transparencia y la rendición de cuentas estarán presentes en cada una de las etapas del proceso, siempre privilegiando una conducta electoral ética. Esto nos permitirá garantizar que la voluntad de las y los electores se refleja en los resultados de la elección. Una competencia justa y profesional donde las diferencias entre los participantes sean resueltas por la vía institucional, con pleno respeto a los derechos humanos. Esto es lo que representa el Acuerdo que autoridades y partidos firmamos de cara a la ciudadanía mexiquense.

 

La democracia requiere de actores comprometidos con el proceso electoral, más allá de su resultado. En democracia, ni las derrotas ni las victorias son para siempre. El respeto a la voluntad ciudadana debe ir más allá de quién sea el ganador o ganadora. Por eso es tan importante que las diferencias se resuelvan dentro de los cauces legales. La violencia no tiene cabida en un contexto de respeto al estado de derecho y compromiso democrático.

 

El Estado de México necesita de sus demócratas. Para lograr los comicios más íntegros en la historia del Estado se requiere que los actores políticos se comprometan con vigilar escrupulosamente los comicios y asegurarse que éstos marchen bien. El día de hoy será sin duda un parteaguas para la democracia mexiquense. En el Instituto Electoral del Estado de México, estamos listos para dar un ejemplo de regularidad democrática al mundo entero.

 

 

 

Decir que un gobierno es representativo significa que emanó de comicios libres. Las elecciones sirven para castigar o premiar los ejercicios de gobierno

 

Este 4 de enero oficialmente dio inicio la Elección a la Gubernatura 2023 del Estado de México. En el IEEM tenemos el objetivo de hacer el proceso electoral más íntegro e incluyente de nuestra entidad: una muestra contundente de capacidad institucional y de regularidad democrática para todo el país. A propósito, un par de apuntes para entender su significancia en el contexto actual.

 

Democracia y representación son conceptos que difícilmente pueden entenderse el uno sin el otro. Decir que un gobierno es representativo, normalmente significa que emanó de comicios libres y abiertos. Con elecciones, la ciudadanía puede conocer diversas plataformas e inclinarse por el proyecto que mejor representa sus necesidades.

 

El voto también hace que los gobiernos sean responsivos en su actuar y que rindan cuentas a la ciudadanía de sus acciones. En cada elección, las personas emiten un juicio retrospectivo de sus gobernantes. Las elecciones sirven para castigar o premiar los ejercicios de gobierno.

 

En ese sentido, para que funcionen como un auténtico mecanismo de representación y rendición de cuentas, las reglas del juego democrático deben basarse en la equidad, libertad y transparencia. Las autoridades debemos garantizar que ciudadanía y actores políticos puedan ejercer sus derechos plenamente, sin que nadie esté por encima de la ley.

 

Por ello, debemos preservar y defender el elemento distintivo de los organismos electorales en México: su independencia respecto del poder público. Las decisiones comiciales no pueden tomarse en circuitos políticos o financieros lejos del escrutinio ciudadano. En el IEEM, lo tenemos claro y estamos organizando una elección libre de cualquier tipo de injerencias, completamente independientes.

 

Asimismo, como en todas las elecciones organizadas en el país, los tribunales son un pilar importante para proteger los derechos políticos de las personas, así como para garantizar adecuados controles de constitucionalidad y convencionalidad.

 

Nuestro sistema electoral es un concierto ejecutado por entidades autónomas, independientes entre sí y, sobre todo, profesionalizadas. Pero no sólo depende de las instituciones que los procesos electorales sean un ejercicio de escrutinio ciudadano. Precisamente, la participación e involucramiento de la sociedad civil es clave para tener comicios confiables y legítimos.

 

Por ello, invito a todas y todos mis lectores a que se inscriban para participar como observadoras y observadores electorales. Su presencia es vital para el fortalecimiento de la función electoral de nuestro país.

 

Tomó décadas de evolución democrática que la renovación del poder político se realice de frente a la ciudadanía. Hoy, las y los mexiquenses pueden tener certeza de que el domingo 4 de junio, el IEEM protegerá y contará a cabalidad cada voto. Participemos en cada etapa del proceso. Es nuestra elección.

 

 

POR AMALIA PULIDO
PRESIDENTA DEL INSTITUTO ELECTORAL DEL ESTADO DE MÉXICO
@PULIDO_AMALIA

Viernes, 23 Diciembre 2022 09:00

Implementar la Reforma

No se ponen en riesgo las elecciones 2023. Los mexiquenses tendremos la elección más íntegra de la historia

 

Todas las leyes son perfectibles, incluidas las electorales. El hecho de que éstas hayan conseguido años de estabilidad no es indicativo de que sean perfectas, sino de que lograron equilibrios entre los actores políticos importantes. Hay espacio de mejora.

 

Me parece que uno de los principales aspectos a resolver se encuentra en la capacidad de las normas para representar adecuadamente a la pluralidad del espectro social. Hay grupos poblacionales que no encuentran las condiciones materiales para presentarse a sufragar o que no han tenido una representación suficiente en congresos y ayuntamientos. Para muestra, un botón: ningún migrante eligió a las diputaciones que en la actualidad les representa.

 

El actual modelo de administración electoral no ha aprovechado del todo la infraestructura de los institutos electorales de los estados.  Se atraen funciones que bien pudieran ser desempeñadas a nivel local.

 

Además, en México siguen siendo excesivamente costosas las campañas que llevan a cabo los partidos y candidaturas, así como la administración electoral. Los inesperados recortes presupuestales que han sufrido algunos organismos no han arreglado el problema: lo han agravado.

 

En ese contexto, es encomiable que haya iniciativas que pretendan mejorar las leyes electorales mexicanas. Hoy tenemos uno de los sistemas más sofisticados del planeta, precisamente por el desempeño de las reformas que se han llevado a cabo desde los años noventa. Somos productos de las reformas.

 

Dos aspectos distinguen a la reforma aprobada en noviembre pasado de sus antecesoras. Por un lado, el hecho de que no se haya consultado la opinión técnica de los organismos administrativos o jurisdiccionales. Por el otro, la falta de consenso entre las principales fuerzas políticas.

 

Si bien ambos temas tendrán efectos, me referiré exclusivamente al impacto sobre la administración comicial en el plano local. La reforma reorganiza las actividades de los institutos electorales en dos grandes áreas. Además, limita el tamaño máximo de los órganos desconcentrados que pudieran depender de estos institutos.

 

Las autoridades administrativas de los estados deberemos hacer un estudio organizacional serio y profundo sobre la manera de implementar estas nuevas disposiciones. Habrá que ver cómo reorganizar recursos para atender esta obligación de ley, en el entendido de que nuestros aliados naturales – los consejos distritales del INE – estarán sufriendo al mismo tiempo la merma resultante de haber perdido vocalías.

 

Aun con ello, las reformas no ponen en riesgo las elecciones 2023. Las y los mexiquenses tendremos el próximo año la elección más íntegra de la historia. No sólo porque la reforma entrará en marcha hasta después de la elección de gubernatura, sino también porque habremos de llevar a cabo los estudios técnicos para implementarla con responsabilidad y bases científicas, en forma pausada y previa al proceso comicial 2024.

 

POR AMALIA PULIDO
PRESIDENTA DEL INSTITUTO ELECTORAL DEL ESTADO DE MÉXICO
@PULIDO_AMALIA

Viernes, 23 Diciembre 2022 09:00

Implementar la Reforma

No se ponen en riesgo las elecciones 2023. Los mexiquenses tendremos la elección más íntegra de la historia

 

Todas las leyes son perfectibles, incluidas las electorales. El hecho de que éstas hayan conseguido años de estabilidad no es indicativo de que sean perfectas, sino de que lograron equilibrios entre los actores políticos importantes. Hay espacio de mejora.

 

Me parece que uno de los principales aspectos a resolver se encuentra en la capacidad de las normas para representar adecuadamente a la pluralidad del espectro social. Hay grupos poblacionales que no encuentran las condiciones materiales para presentarse a sufragar o que no han tenido una representación suficiente en congresos y ayuntamientos. Para muestra, un botón: ningún migrante eligió a las diputaciones que en la actualidad les representa.

 

El actual modelo de administración electoral no ha aprovechado del todo la infraestructura de los institutos electorales de los estados.  Se atraen funciones que bien pudieran ser desempeñadas a nivel local.

 

Además, en México siguen siendo excesivamente costosas las campañas que llevan a cabo los partidos y candidaturas, así como la administración electoral. Los inesperados recortes presupuestales que han sufrido algunos organismos no han arreglado el problema: lo han agravado.

 

En ese contexto, es encomiable que haya iniciativas que pretendan mejorar las leyes electorales mexicanas. Hoy tenemos uno de los sistemas más sofisticados del planeta, precisamente por el desempeño de las reformas que se han llevado a cabo desde los años noventa. Somos productos de las reformas.

 

Dos aspectos distinguen a la reforma aprobada en noviembre pasado de sus antecesoras. Por un lado, el hecho de que no se haya consultado la opinión técnica de los organismos administrativos o jurisdiccionales. Por el otro, la falta de consenso entre las principales fuerzas políticas.

 

Si bien ambos temas tendrán efectos, me referiré exclusivamente al impacto sobre la administración comicial en el plano local. La reforma reorganiza las actividades de los institutos electorales en dos grandes áreas. Además, limita el tamaño máximo de los órganos desconcentrados que pudieran depender de estos institutos.

 

Las autoridades administrativas de los estados deberemos hacer un estudio organizacional serio y profundo sobre la manera de implementar estas nuevas disposiciones. Habrá que ver cómo reorganizar recursos para atender esta obligación de ley, en el entendido de que nuestros aliados naturales – los consejos distritales del INE – estarán sufriendo al mismo tiempo la merma resultante de haber perdido vocalías.

 

Aun con ello, las reformas no ponen en riesgo las elecciones 2023. Las y los mexiquenses tendremos el próximo año la elección más íntegra de la historia. No sólo porque la reforma entrará en marcha hasta después de la elección de gubernatura, sino también porque habremos de llevar a cabo los estudios técnicos para implementarla con responsabilidad y bases científicas, en forma pausada y previa al proceso comicial 2024.

 

POR AMALIA PULIDO
PRESIDENTA DEL INSTITUTO ELECTORAL DEL ESTADO DE MÉXICO
@PULIDO_AMALIA

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