Comunicación
Social

Martes, 04 Marzo 2025 06:00

Noticias falsas y verificación de información, el retroceso

Escrito por

El 7 de enero de este año, Mark Zuckerberg, CEO de Meta, anunció que las redes sociales de esa compañía (Facebook, Instagram y WhatsApp) eliminarán, hasta el momento en Estados Unidos, la política de verificación de información que venían promoviendo desde 2016.

 

Según Zuckerberg algunos de los verificadores eran “demasiado tendenciosos políticamente”, lo que afectaba la libertad de expresión de los usuarios.

 

Con base en ese argumento, la compañía tomó la decisión de eliminar a los fact-checkers para sustituirlos por el uso de notas comunitarias, como las que actualmente se publican en la plataforma X para contrastar alguna información.

 

Al momento de redactar este texto, no había información respecto a si esa práctica se extenderá al resto de los países en los que Meta tiene presencia, pero podría preverse que así será. México, como uno de los mayores usuarios de Facebook, seguramente se verá afectado por esa nueva política.

 

Nuestro país ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en utilización de Facebook, sólo después de Brasil (Statista, 2024), y esa es la red más utilizada por personas mexicanas de entre16 y hasta 64 años; le siguen WhatsApp e Instagram.

 

En este contexto, no es menor que Meta decida dar marcha atrás a una política que había favorecido la difusión de información contrastada con datos y por expertos, dada la proliferación de noticias falsas, o bulos, ante noticias de gran impacto o, particularmente, en periodos electorales.

 

Al parecer, por un lado, Meta está tratando de seguir las líneas comerciales que ha impulsado Elon Musk desde que compró X, y por otro, abona a amplificar las acciones que está impulsando desde su gobierno el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien justamente en el año 2021 expulsaron de Facebook, Instagram y Twitter, tras el asalto al Capitolio.

 

En reiteradas ocasiones Trump señaló que la suspensión de sus cuentas en esas plataformas “violaba su derecho a la libertad de expresión” y desde entonces emprendió una batalla, mediática, legal y comercial, en contra de las organizaciones dedicadas a contrastar datos y de los expertos que alzaban la voz sobre algún tema que no le era favorable.

 

El presidente Trump también ha acusado a las redes sociales de favorecer a simpatizantes del Partido Demócrata, en detrimento de los Republicanos, y de promover una agenda “woke” que limita la libertad de expresión.

 

Sin duda, con este nuevo enfoque, no sólo de los empresarios dueños de las redes sociales, si no del propio gobierno estadounidense, estamos ante un retroceso en cuanto a un ejercicio, particularmente ciudadano, de comprobación de datos que fue pensado para beneficiar a usuarios y en general a las prácticas democráticas.

 

Como ciudadanos debemos estar más atentos a la información que consumimos, y compartimos, y valorar la labor que, desde los medios de comunicación serios y rigurosos, realizan las y los periodistas para mantenernos informados y que contemos con los elementos necesarios para la adecuada toma de decisiones.

 

Conéctate