La Violencia de Género es un problema para millones de personas, al afectar principalmente a mujeres. Sus repercusiones nocivas van desde el ámbito personal, familiar y social, con consecuencias de deterioro de la salud y de las relaciones sociales. En 2017 México ocupó el segundo lugar en feminicidios en una relación de 24 naciones, tan sólo debajo de Brasil; sin embargo, en el 2019 ocupó el primer lugar.
La violencia de género es parte del problema creado por la desigualdad, debido a la falta de valores adquiridos en edad temprana y a causa de los opresores. El 59 % de las mujeres que tienen pareja han sufrido violencia física, emocional y sexual
La ONU he explicado que la violencia de la mujer se caracteriza por tres rasgos:
- Invisibilidad: El 88.4% de las mujeres que fueron agredidas en México no presentaron denuncia alguna. Esta conducta se deriva de las constantes pautas culturales machistas que priman en nuestra sociedad y por el temor de ser doblemente victimizadas si existe una denuncia.
- Normalización: La violencia hacia la mujer se realiza en forma continua y sistemática desde hace muchos años, a pesar de los avances que ha logrado la sociedad civil, el feminismo y las organizaciones, la violencia es percibida como una conducta "normal" o "esperada", sobre todo en países de bajo desarrollo. Esta representación entorpece el trabajo en contra de la misma.
- Impunidad: Las instituciones y las autoridades latinoamericanas y mexicanas se caracterizan por el alto nivel de corrupción que existe dentro de ellas; la violencia de género y sus consecuentes denuncias no son la excepción. Según el Índice de Impunidad en México, el 99% de los casos de asesinato no son resueltos.
En México, grupos feministas han propuesto una alianza. Inspirados por la creciente violencia que sufren mujeres y niñas, cuya muestra más reciente son los dos asesinatos que horrorizaron a la nación, (Íngrid Escamilla, de 25 años, la niña, Fátima Cecilia Aldrighett, de 7 años) derivado de lo anterior se convocó a la población femenina del país a participar en un paro de actividades de veinticuatro horas el 9 de marzo.
Esta convocatoria se hizo para protestar en contra de la violencia de género, la desigualdad y la cultura del machismo, además de exigir más apoyo a los derechos de las mujeres. Promovida con la etiqueta #UNDÍASINNOSOTRAS; este llamado a las mujeres mexicanas ha ganado una extraordinaria fuerza en el país, con una amplia aceptación de los sectores público y privado, grupos cívicos, líderes religiosos y muchas mujeres, si no es que la mayoría.
Hay que esforzarnos en promover el no a la violencia de género no solamente un día al año, debe ser un altavoz constante para llegar a aquellos oídos que han perdido toda voluntad de seguir adelante, el primer paso debe ser hacernos conocedores de cómo se teje y evoluciona esta tela que envuelve sutilmente a su víctima.
María de los Ángeles Medrano Reyes
Presidenta de la filial de Mexicaltzingo