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Martes, 07 Julio 2026 06:00

¿Y SI SÍ?

Durante la liguilla del torneo pasado del fútbol mexicano, Efraín Juárez, entonces director técnico de los "Pumas" de la UNAM nos recordó esta frase de uso popular y poco a poco se fue masificando a grado tal que actualmente se convirtió en la principal arenga de los mexicanos para motivar e impulsar a nuestra Selección de fútbol con la idea de seguir avanzando en la competencia mundialista de 2026.

 

Cuando el entrenador “Puma” la utilizó, lo hizo en un contexto de competencia que tenía con otros equipos de fútbol a los cuales les reconocía sus fortalezas y posibilidades de triunfo, pero a su vez asumía el reto de poderlos derrotar e incluso ser campeones, al final y contra muchos pronósticos los “Pumas” disputaron la final y fueron subcampeones.

 

Sin pretender hacer un análisis sociológico o antropológico de esta frase, vale la pena señalar la relevancia que ha adquirido esta declaración anímica y recordar que hemos utilizado ésta y otras expresiones cuando nos planteamos el reto de superar un escollo o nos adentramos a asumir una tarea de suyo difícil: “éntrale”, “si se puede”, “inténtalo”, “échale ganas”, “quien no compra boleto no puede aspirar a ganar”, entre las más comunes; y todas ellas apuntan en la misma dirección: no renunciar de antemano al objetivo trazado.

 

¿Y si sí? es una respuesta positiva y constructiva frente al pesimismo y la derrota, es una voz interna de arrojo, de osadía, de atrevimiento del que con antelación se plantea y encuentra en su pensamiento “el NO lo tengo de antemano”; ¿y si sí? es la búsqueda esperanzadora de momentos de alegría colectiva, que nos iguala a todos sin importar posición social ni orientación ideológica, es un llamado a no dejar de soñar ni de luchar para llegar a conseguir algo que parece materialmente imposible.

 

Con este arrojo que desafía al desánimo, se reafirma nuestra resiliencia para enfrentar tensiones como nación y como sociedad; ya hemos dado ejemplos de esta capacidad de resistencia, unidad y fraternidad que a veces practicamos sin reparar en los detalles que pueden dividirnos; lo hicimos ante la tragedia y el desastre ocasionados por los temblores de 1985 cuando las manos solidarias acudieron a remover escombros para salvar vidas, pero también nuestra historia; y más recientemente, cuando la sociedad se moviliza y protesta por la inseguridad que se vive, o cuando ha defendido nuestras instituciones, cuando participa con gran entusiasmo en los procesos electorales para castigar con su voto los excesos del poder y los malos gobiernos, en un ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos para cambiar pacíficamente lo que no funciona bien.

 

La experiencia nos dice que cuando los mexicanos creen en algo y hacen suya una causa se producen cambios importantes; el ¿y si sí? de hoy ha sido sacado del anonimato por una sociedad que quiere seguir creyendo y soñando con un México triunfador, exitoso, no únicamente en el deporte; sino en todos los ámbitos sociales, políticos y económicos. El ¿y si sí? con el que debemos quedarnos es el que busca más justicia, menos desigualdad, más compañerismo, fraternidad y solidaridad, en una palabra, más valores en cada una de nuestras actividades cotidianas.

 

Después de este mundial quizá debemos empezar a entender que detrás de esas multitudes que hoy se organizan y salen a las calles para festejar un gol y un triunfo, está la exigencia de un México mejor, con mayores oportunidades y sin menos sobresaltos.

 

Mientras tanto disfrutemos esta Copa del Mundo y lo hecho por nuestra Selección.

No hablamos del mítico mago galés de la Edad Media con grandes poderes, capaz de transformarse y predecir el futuro; no, nos referimos a un pato arrabalero de dos años de edad que camina las calles del centro de la Ciudad de México y que acompaña a sus dueños vendiendo agua y refrescos los fines de semana para sobrevivir.

 

Quienes viven, comercian o caminan frecuentemente por la avenida Juárez, la Alameda y los alrededores del Palacio de Bellas Artes ya lo conocen e incluso no falta quien le regala calcetines para que los use y no se lastime al caminar detrás de sus dueños: la señora Carla Gómez y su hijo Cristian.

 

Como buen arrabalero, Merlín ha tenido que aprender poco a poco a convivir con el ruido de los automóviles, autobuses y motocicletas, pero sobre todo, a defenderse a picotazos no de los humanos, sino de los perros y gatos cuando pretenden agredirlo; como se tiene que hacer en el barrio.

 

En cuestión de pocos días y sin quererlo, el pato mundialista se ha convertido en una figura popular del Mundial de fútbol en México a grado tal que pocos se acuerdan de Zayu el jaguar mascota, y en el mundo por ahora, se habla más del pato que del tricolor.

 

Lo viral de este pato vago, no solo es por su simpatía o curiosidad al verlo con la playera verde puesta, también es por el lugar al que pertenecen él y la familia que lo mantiene y lo cuida, que es el mundo de los marginados, de los pobres, de los no asalariados, de los que luchan día a día en las calles de México para tener que comer y poder estudiar si bien les va; de la madre y del hijo con su pato-nieto que tienen que salir a buscar el sustento.

 

Merlín ha desplazado a Zayu, porque este último salió de la computadora en un estudio a petición de los organizadores del mundial, de los dueños del balón, de la burocracia futbolera; de los que poco a poco van alejando al pueblo de los estadios y de la televisión con sus plataformas de paga y por el alto costo de los boletos para ver jugar a los equipos y selecciones; Merlín es hijo de la necesidad y del pueblo.

 

Contrariamente al éxito popular que tuvo Juanito 70, la mascota del primer mundial que organizó nuestro país y que representaba al mexicano alegre y hospitalario, aunque también sin duda influyó el ser la primera mascota con rostro humano de un mundial de fútbol; o el Pique, la mascota del Mundial México 86, un chile con bigote y sombrero de charro que sintetizaba un elemento muy particular de nuestra identidad.

 

Ante la ausencia de un ídolo futbolístico con el que actualmente nos identifiquemos, Merlín ha venido a ocupar ese espacio, a reserva de lo que digan en la cancha nuestros seleccionados que a juzgar por su historia y por lo visto, Raúl Jiménez y Julián Quiñones pueden ser los elegidos.

 

Raúl por sus goles, pero sobre todo por su historia de recuperación y superación después de la grave lesión que sufrió, un sobreviviente del fútbol que con tenacidad se mantiene jugando en Europa al más alto nivel; un esfuerzo similar al realizado por millones de mexicanos en distintas áreas y actividades cotidianas.

 

En el caso de Julián Quiñones, el México-Colombiano que por decisión propia eligió vestir nuestra playera y no la amarilla de su país de origen, marca el esfuerzo y convicción para destacar, para sacar a su familia de la pobreza en la que vivía antes de ser un futbolista profesional, sus goles en la Liga Árabe, pero sobre todo, sus ganas de ayudar a México y a los suyos, lo puede poner en la antesala de ser un ídolo para los mexicanos.

 

En resumen, el impacto del pato Merlín es un buen ejemplo de que el fútbol no es solo pegarle y correr tras un balón, también es un reflejo de la situación social y económica de un país, e incluso del mundo entero, porque quién nos puede negar que la primera gran derrota de la mercadotecnia y la Inteligencia Artificial ha sido el surgimiento popular de Merlín, el pato futbolero.

Lunes, 08 Junio 2026 06:00

¡QUE RUEDE EL BALÓN!

Estamos escasamente a 72 horas de dar inicio el campeonato mundial de fútbol, el más singular y diferente a todos los anteriores, por las 48 selecciones nacionales participantes que jugarán 104 partidos durante 39 días en tres países distintos; si lo anterior no fuera suficiente, sin duda será el primer mundial de la era de la Inteligencia Artificial. 

 

Estamos hablando del deporte más popular en el mundo y con más seguidores, los que se cuentan por miles de millones de personas (aproximadamente 3,500 millones); por su población, China y la India son los que aportan la mayor cantidad de aficionados, pero porcentualmente los países más futboleros son Brasil, México, Argentina, Nigeria, Alemania y España. 

 

Algunas revistas especializadas señalan a la Selección de Inglaterra como la de mayor valor monetario 1,620 millones de euros, le siguen Francia con un valor de 1,360 millones de euros y España valuada en 1,310 millones de euros; un poco más abajo de los cuatro dígitos están Portugal, Brasil y Alemania; el valor de la Selección Mexicana lo calculan en 195 millones de euros. 

 

Para garantizar la seguridad, la tranquilidad y la paz durante los 39 días de competencia, se calcula que por lo menos los tres países sedes, estarán desembolsando 1,000 millones de dólares y decenas de miles de personas realizarán funciones de seguridad; tan solo en México se estima que 100 mil integrantes de la Sedena, Marina, Guardia Nacional y policías estatales serán involucrados en este tema. 

 

Pero como toda industria de masas, el fútbol también tiene un rostro negro y subterráneo; por ejemplo, el precio de los boletos para asistir a los estadios son nada accesibles para un aficionado de clase media baja; el boleto más barato en el partido de inauguración a realizarse en el Estadio Azteca es de 33 mil pesos mexicanos; quienes quieran ir la zona VIP tendrán que desembolsar por lo menos un millón de pesos, suma absolutamente desproporcionada, pero son los precios autorizados por la FIFA; ni hablar de los costos en la reventa, simplemente absurdo. 

 

Lo anterior nos lleva a plantear una primera gran paradoja: cómo es posible que un deporte tan masivo y popular como el fútbol, poco a poco se esté convirtiendo en un escaparate que únicamente lo pueden ver en los estadios los grandes ricos del mundo, condenando a la mayoría de la población a seguirlo por las redes sociales y en menor medida por la televisión abierta, porque hasta eso, ahora también hay que estar suscrito a distintas plataformas para poder ver los partidos de las distintas selecciones. 

 

El otro tema que gira en torno a esta industria es el de la economía alterna, es decir, la piratería; al respecto, la Cámara Nacional de Comercio, Servicio y Turismo, estima que tan solo en la Ciudad de México es de por lo menos 400 millones de pesos, lo que implica una evasión fiscal de 65 millones de pesos; lo anterior se deriva del alto costo de los artículos deportivos de marca, por ejemplo, si queremos una playera original de las empresas patrocinadores oficiales, su precio está entre los 2,500 a 4,000 mil pesos; por lo que a un aficionado le resulta más cómodo y económico ir a un tianguis donde por 500 pesos se lleva una. 

 

Pese a todo, no debemos olvidar que el fútbol es un deporte plural, democrático y de masas que cohesiona y une a la gente sin distingo de razas, religiones e ideologías políticas; sin ir más lejos, en el fútbol profesional de México hay jugadores de diferentes nacionalidades, regiones del mundo, e incluso de religiones.

 

Históricamente el fútbol ha sido un deporte utilizado para unificar racialmente y pacificar una nación como sucedió en la Sudáfrica de Nelson Mándela, dónde el “rugby” era el deporte de los blancos y el fútbol de los negros; Mandela logró que su país fuera la sede de la Copa Africana y su presencia en el estadio, motivó para que los “bafana”, “bafana” (muchachos, muchachos, en idioma zulú) se llevarán la Copa y con ello terminarán por sepultar la política del “apartheid”. 

 

Pero también ha sido utilizado para intentar limpiar la cara a dictaduras como la Argentina que a finales de la década de los años setenta del siglo pasado, utilizó los triunfos de su selección para inhibir las protestas sociales y ocultar las violaciones a los derechos humanos y crímenes de “lesa humanidad”, pretendiendo crear un ambiente de unidad nacional. 

 

Qué decir del mundial de futbol de México en 1970, utilizado por las autoridades en turno como una pantalla de armonía y cohesión social que pretendió ocultar las heridas ocasionadas por la represión gubernamental al movimiento estudiantil de 1968 y el surgimiento de grupos guerrilleros urbanos y rurales. 

 

Pero que no decaiga el ánimo, disfrutemos por lo menos por televisión y a través de las plataformas digitales este mundial de fútbol, esperando que nuestra Selección, la de México, haga su mejor competencia. 

Martes, 02 Junio 2026 06:00

INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y ELECCIONES

El avance de la ciencia y la tecnología, nunca dejará de sorprendernos; hace 30 años la humanidad conoció la noticia de que mediante un proceso de clonación se creó la oveja Dolly, fue todo un acontecimiento que generó opiniones a favor y en contra de este suceso, de entonces a la fecha se ha venido dando un vertiginoso adelanto científico y tecnológico, que en algunos casos ha permeado a distintas esferas de la población para su utilización y en otros, seguimos siendo simples espectadores.

 

Hoy casi nos parece normal saber que hay satélites que giran alrededor de la tierra con distintos fines de investigación, o bien conocer que existen estaciones espaciales permanentes internacionales que le dan una vuelta a la tierra a una velocidad promedio de 25 mil kilómetros cada noventa minutos, también está el hecho de que ahora tenemos la oportunidad de comunicarnos rápidamente y en tiempo real a cualquier lugar del planeta, o incluso fuera de él, como recientemente sucedió con los astronautas que orbitaron alrededor de la Luna; que decir del GPS herramienta indispensable para los automovilistas, y según los conocedores sobre el tema, sintetiza los logros científicos y tecnológicos que se han desarrollado.

 

Lo más reciente es la Inteligencia Artificial (IA), particularmente la generativa, la cual mediante la utilización de algoritmos complejos puede procesar datos, imágenes o audios tan reales que a los seres humanos cada día nos cuesta más trabajo poderlos distinguir, basta revisar lo que se publica permanentemente en las redes sociales para encontrarnos en la disyuntiva de si es real o falso lo que estamos consultando. Pero resulta impresionante el lanzamiento de “Ameca”, el robot humanoide que puede sostener una conversación con humanos en seis idiomas y gesticular de acuerdo a la conversación.

 

En el terreno electoral, la IA ya se utiliza, por ejemplo, en la hechura y revisión del padrón electoral y lista nominal con la finalidad de evitar inconsistencias y hacerlo cada vez más confiable; también en el diseño de las “rutas electorales” para la distribución de la documentación y el material electoral, las cuales anteriormente se hacían manualmente y recorriendo físicamente el territorio; lo anterior empezó a ser sustituido por simuladores virtuales que en menor tiempo pero con la misma eficacia y seguridad, permiten desarrollar el trabajo. De igual manera, la IA se usa en el monitoreo de gastos de campaña de los partidos políticos, en los medios de comunicación incluidas las redes sociales; así como en la utilización de asistentes virtuales para atender a los ciudadanos las 24 horas de todos los días.

 

La IA generativa se ha convertido en una herramienta indispensable para mejorar la calidad democrática en materia electoral, pero también trae consigo amenazas de las que debemos estar pendientes para evitar que impacten negativamente en los procesos electorales, como sucedió durante la última campaña presidencial en EU, cuando para deslegitimar una candidatura, se difundió una supuesta fotografía de Kamala Harris junto a un rapero que había sido acusado de tráfico sexual; las investigaciones arrojaron que la fotografía de la candidata había sido sobrepuesta. También surgieron noticieros falsos el día de la elección que recomendaban quedarse en casa ante la posible violencia en los centros de votación.

 

En México hemos vivido experiencias parecidas; recordemos los videos falsos difundidos en la última elección federal sobre supuestos actos de violencia durante la jornada electoral en los estados de Jalisco y Sinaloa, o la propaganda “hiperrealista falsa”, que genera información, como su nombre los indica, falsa.

 

Ante todo esto, los congresos y los órganos electorales tenemos el desafío de utilizar la IA de manera constructiva y pacífica en las elecciones, mejorando la legislación y la reglamentación interna para regular su uso; en este sentido la Junta General Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral aprobó en agosto de 2025, los “Lineamientos y principios para el desarrollo estratégico y uso regulado de la inteligencia artificial en el INE”.

 

Pero hay acciones simples y sencillas que pueden adoptarse para distinguir el uso de IA en la propaganda, como la aplicación de una marca de agua o señalar de manera expresa la utilización de IA con el propósito de evitar la suplantación, el engaño y el fraude; de igual manera las empresas vinculadas a la IA podrían desplegar campañas de alfabetización digital que tengan como columna vertebral la evaluación de contenidos, la utilización de fuentes confiables de carácter institucional y sobre todo, los riesgos que se corren de no implementar medidas anticipadas.

 

Lo vertiginoso del desarrollo de IA, nos presiona para atender con premura este tema; todavía estamos a tiempo.

Jueves, 14 Mayo 2026 06:00

Reformas pertinentes

El pasado 6 de mayo la Legislatura del Estado de México aprobó algunas reformas electorales de las cuales, destaca la modificación de la fecha de inicio del proceso electoral local al próximo mes de septiembre. Los órganos electorales tendrán poco más de ocho meses para preparar la elección que tendrá lugar el 6 de junio de 2027, en la que se elegirán diputados locales e integrantes de los ayuntamientos para el periodo 2027-2030.

 

Esta disposición junto con el resto de las modificaciones aprobadas que esperemos en breve sean publicadas en la “Gaceta del Gobierno”, se dan para estar acorde con las disposiciones que en materia electoral federal, el Congreso de la Unión aprobó recientemente.

 

Es un acierto que el proceso electoral local inicie en la misma temporalidad que el proceso federal, porque permitirá que el Instituto Electoral del Estado de México y el Instituto Nacional Electoral, tengan una mejor coordinación y acompañamiento en las actividades propias de la preparación de ambos procesos ya que el modelo electoral actual así lo establece.

 

Los cambios en las reglas electorales, no son necesariamente rupturas que debilitan; por el contrario, son el mejor ejemplo de construcción de una imperfecta paz electoral en la que el diálogo, la tolerancia, la discusión franca y también el disenso, se han puesto en práctica sobre la mesa para tener acuerdos que ayuden a mejorar la calidad democrática, a fortalecer nuestras instituciones, particularmente el Instituto Electoral del Estado de México, ello, en beneficio de la sociedad mexiquense.

 

Ya están en puerta las reglas para la elección de diputaciones locales e integrantes de ayuntamientos y, cuando dichas reglas se conocen de antemano, deben servir para que los actores políticos las respeten, no solo porque rigen su actuar, sino sobre todo para evitar sanciones y cuestionamientos que le resten credibilidad y certeza a las elecciones y a los triunfos que obtengan.

 

En este sentido todavía tenemos un pendiente y el tiempo se agota; aunque distintas voces, con diferentes ideologías y posiciones políticas han manifestado la necesidad de una reforma electoral que separe, difiera y organice de una mejor manera la elección del Poder Judicial, los legisladores no han puesto el tema a discusión, sobre la mesa. Varios aspectos hay que considerar para tener más elementos que contribuyan a tomar decisiones certeras; y sería pertinente preguntarnos:

 

Al ser una elección donde los partidos políticos no deben tener injerencia, cómo hacer que no se mezclen los mensajes durante las precampañas y campañas de los partidos; ¿ubicaremos dos tipos de casillas? unas donde si hay representantes de partido y otra donde las representaciones no están, bajo esta premisa no tendríamos oportunidad de ahorrar en material electoral (urnas, mamparas, bases, tijeras, marcadores); en los órganos desconcentrados distritales ¿cómo separar atención y temas de elecciones distintas?; ¿no sería conveniente re-pensar que es necesario tener un mejor diseño de boletas, que implica, menos candidaturas de personas juzgadoras porque ya han pasado por un proceso de selección, en un solo comité técnico de evaluación que no pertenezca a ningún Poder?

 

Podríamos hacernos más preguntas que tienen como único fin, que la ciudadanía, en cualquier proceso electoral emita un voto libre e informado. En cualquier escenario, los órganos electorales estamos obligados por convicción, a seguir cumpliendo con nuestras responsabilidades de cara a la elección del 2027. Hoy, tenemos el reto de demostrar que el Congreso de la Unión no se equivocó al decidir la permanencia de los órganos electorales locales (OPL´s y Tribunales), porque son la garantía de la estabilidad y paz política en los estados. El Instituto Electoral del Estado de México cumple esta función en la entidad mexiquense; 30 años de Historia lo demuestran.

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