8M: Nombrar, identificar y atender la violencia política contra las mujeres
En el marco de la conmemoración del 8 de marzo, es indispensable reafirmar que la democracia sólo puede consolidarse cuando las mujeres ejercen plenamente sus derechos político-electorales, libres de toda violencia. En ese sentido, la paridad y la prevención, atención y erradicación de la violencia política contra las mujeres en razón de género (VPG) constituyen ejes fundamentales de la función del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM).
La VPG se define como cualquier acción u omisión —incluida la tolerancia— basada en elementos de género, que limite, anule o menoscabe el ejercicio de los derechos político-electorales o el desempeño de un cargo público o de toma de decisiones de una o varias mujeres. Reconocer esta definición es el primer paso para su identificación oportuna.
Entre las conductas que pueden constituir VPG se encuentran, por ejemplo: discriminar a las mujeres por embarazo, parto, puerperio o lactancia, restringiendo su reincorporación tras una licencia; ocultar, manipular o proporcionar información falsa a mujeres electas para obstaculizar el adecuado ejercicio de sus funciones; así como restringir el uso de la palabra en sesiones u órganos deliberantes, vulnerando su derecho de participación y de petición.
Para su atención y sanción existen múltiples vías institucionales. En materia electoral, el IEEM tramita el Procedimiento Especial Sancionador (PES); el Tribunal Electoral del Estado de México tramita y resuelve el juicio para la protección de los derechos político-electorales de la ciudadanía local (JDCL) y resuelve el PES. En el ámbito penal, la Fiscalía Especializada en Materia de Delitos Electorales investiga los hechos y los persigue como delitos. Asimismo, los Órganos Internos de Control pueden investigar e iniciar procedimientos de responsabilidad administrativa.
Un aspecto clave es la acreditación del elemento de género, que consta de tres condiciones: 1) la conducta se dirige a una mujer por el solo hecho de serlo; 2) afecta de manera desproporcionada a mujeres frente a hombres; y/o 3) produce daños diferenciados o consecuencias más graves para ellas. Estos elementos son analizados por las autoridades jurisdiccionales caso por caso.
Los escenarios más frecuentes de VPG se presentan a nivel municipal, mediante violencia verbal, patrimonial, económica, simbólica, digital o mediática, ejercida por autoridades municipales, medios de comunicación y, cada vez más, en redes sociales.
El IEEM pone a disposición de las mujeres el Centro de Atención por Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género, un espacio institucional diseñado para brindar apoyo, asistencia y asesoría especializada a quienes, en el ejercicio de sus derechos político-electorales, enfrentan alguna manifestación de este tipo de violencia. El acompañamiento está disponible a través del teléfono 722 275 7301 y WhatsApp 722 510 5174.
Seguimiento al procedimiento para la eventual constitución de un nuevo Partido Político Local
El 22 de agosto de 2024, el Consejo General del IEEM determinó procedente el aviso de intención presentado por la organización ciudadana Poder Mexiquense de Oportunidades Sociales, A.C., para iniciar el procedimiento de constitución como Partido Político Local (PPL).
A partir de dicha determinación, la organización llevó a cabo asambleas en distritos electorales y municipios del Estado de México, con el objetivo de alcanzar la afiliación mínima equivalente al 0.26 % del padrón electoral de la entidad, lo que representa 33,068 personas afiliadas, mediante la celebración de al menos 84 asambleas válidas.
Con corte al 18 de noviembre de 2025, la organización había celebrado 101 asambleas que cumplieron con el quórum requerido por la normatividad aplicable.
La solicitud formal de registro como Partido Político Local fue presentada el 27 de enero de 2026. A partir de esa fecha, se desarrollan las siguientes actividades clave relacionadas con la verificación del número mínimo de personas afiliadas y la eventual obtención de registro como PPL:
- La Comisión Especial Dictaminadora del Registro de Partidos Políticos cuenta con un plazo de 45 días hábiles para realizar el análisis y revisión de la solicitud de registro.
- En el tema de fiscalización, el plazo para que la organización ciudadana entregara su último informe de ingresos y gastos venció el 16 de febrero de 2026.
- La Dirección de Partidos Políticos del IEEM notificará a la organización ciudadana los errores, omisiones o irregularidades detectadas en dicho informe a más tardar el 4 de marzo de 2026.
- El Instituto Nacional Electoral (INE) verificará que no exista doble afiliación con otras organizaciones ciudadanas en proceso de constitución, así como con Partidos Políticos Nacionales o PPL con registro vigente.
- El IEEM informará a la organización ciudadana el número preliminar de personas afiliadas recabadas, así como su situación registral, una vez que el INE notifique al IEEM los resultados preliminares de su revisión.
- Posteriormente a ello, el Consejo General del IEEM debe aprobar el dictamen mediante el cual se determine el otorgamiento o la negativa del registro como Partido Político Local.
En caso de que el Consejo General del IEEM otorgue el registro correspondiente, éste surtirá efectos a partir del 1 de junio de 2026.
Aunque parece engorroso el trámite de constitución de un nuevo partido político local, desde el año de 2014 a la fecha, las reglas establecidas en la Ley General de Partidos Políticos y la normatividad interna del INE y del IEEM, han dado claridad y certeza a cada etapa. Lo que fortalece no sólo el sistema de partidos sino, además, el derecho de la ciudadanía de participar en la vida política de la entidad y de afiliarse libre e individualmente para constituir una opción política nueva.
30 años del IEEM: la fuerza de lo local ante los desafíos democráticos del 2027
El 2 de marzo de 1996 marcó un momento importante en la vida democrática del Estado de México con la creación del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM). Desde entonces, el Instituto ha tenido a su cargo la organización de elecciones, la promoción de la vida democrática y la garantía de condiciones efectivas para que las y los mexiquenses ejerzan sus derechos político-electorales, particularmente el derecho a votar y ser votado.
A lo largo de estos 30 años, el IEEM se ha consolidado como una institución clave para la estabilidad política de la entidad. En este periodo ha organizado 15 elecciones ordinarias: 5 para la Gubernatura, 10 para la renovación del Poder Legislativo y de los ayuntamientos y la primera elección del Poder Judicial Local. En estos procesos se han integrado democráticamente 1,243 ayuntamientos, registrando únicamente 8 elecciones extraordinarias en casi tres décadas, lo que refleja certeza, confianza ciudadana y eficacia institucional.
La experiencia del IEEM reafirma la importancia de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPL) dentro del sistema democrático mexicano, pues no solo materializan el federalismo electoral, sino que aportan conocimiento del territorio, cercanía con la ciudadanía y capacidad de respuesta frente a contextos locales complejos. En el Estado de México, esta fortaleza institucional ha sido determinante para garantizar procesos electorales íntegros, transparentes y pacíficos.
A lo largo de su historia, el IEEM ha avanzado de manera sostenida en la ampliación y garantía de derechos. La paridad de género ha dejado de ser un objetivo aspiracional, para convertirse en una realidad institucional: hoy se refleja en la integración de cabildos, en la Legislatura local y, más recientemente, en la conformación del Poder Judicial del Estado de México.
Además, el Instituto ha impulsado acciones afirmativas que permiten el acceso efectivo a cargos de elección popular a personas pertenecientes a grupos históricamente discriminados, reconociendo la exigencia de la inclusión y representación sustantiva.
En el ámbito técnico, el IEEM ha demostrado capacidad de innovación y eficiencia. La operación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) y de los sistemas de seguimiento a los cómputos ha garantizado que la ciudadanía cuente con información oportuna, verificable y en tiempo real. En los últimos procesos electorales, incluso, su desempeño ha sido reconocido por su solidez técnica y por superar estándares nacionales.
De cara al proceso electoral de 2027, en el que concurrirán elecciones de diputaciones, ayuntamientos y personas juzgadoras del Poder Judicial Local, los 30 años del IEEM constituyen no solo una conmemoración institucional, sino una reafirmación del papel estratégico que desempeñan los OPL en el sistema democrático mexicano. La experiencia acumulada, el conocimiento del entorno estatal y la cercanía con la ciudadanía consolidan al IEEM como una autoridad electoral indispensable para la organización de procesos electorales con certeza, legalidad, imparcialidad y transparencia.
En un contexto de creciente complejidad electoral, la existencia de OPLs sólidos, autónomos y profesionalizados resulta fundamental para preservar la estabilidad democrática, fortalecer la confianza ciudadana y garantizar el adecuado funcionamiento del federalismo electoral desde el ámbito local.
Violencia Política de Género: Un llamado en los 16 días de activismo
Cada año, del 25 de noviembre al 10 de diciembre se conmemoran los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género. Esta campaña internacional vincula dos fechas clave: el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y el Día de los Derechos Humanos. El periodo comprende exactamente 16 días para subrayar un mensaje esencial: la violencia contra las mujeres es una violación a los derechos humanos; su erradicación requiere acciones constantes, articuladas y colectivas.
Desde el ámbito electoral, estos 16 días son una oportunidad para recordar que ninguna democracia puede considerarse plena mientras las mujeres enfrenten riesgos, ataques o discriminación por ocupar espacios de toma de decisiones. Entre todas las modalidades de violencia, la violencia política por razones de género es especialmente grave, pues busca limitar el derecho a participar, competir y ejercer un cargo público. Afecta no sólo a quienes la padecen, sino a la representación de toda la ciudadanía.
Con ese compromiso, este año, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) desarrolló una campaña integral y sustantiva en el marco de los 16 Días de Activismo, con 19 actividades orientadas a la sensibilización y formación: talleres, conferencias, cursos y estrategias de difusión para acercar información clara y accesible a la ciudadanía y a las mujeres que ejercen liderazgo político y comunitario.
Asimismo, el IEEM trabaja de manera permanente mediante la Red de Mujeres Electas, un espacio de acompañamiento y fortalecimiento en el que participan 374 mujeres. Su existencia confirma que la protección de los derechos político-electorales de las mujeres no puede limitarse a un periodo conmemorativo o a los procesos electorales: requiere continuidad, capacitación y redes de apoyo sólidas.
Durante estos días, una de las formas simbólicas de visibilizar el activismo ha sido el uso del color naranja, elegido internacionalmente para representar un futuro libre de violencia. Este gesto, aunque sencillo, permite mantener viva la conversación social y reafirmar nuestro compromiso colectivo.
Y conviene recordar una reflexión que hice algunos años, con motivo de estas fechas y que sintetiza el sentido de este esfuerzo: “Está muy bien visibilizar la oposición a la violencia en contra de las mujeres, usando por ejemplo el color naranja y uniéndonos a las campañas de concientización que despliegan las diferentes instituciones, pero más importante es respetar, escuchar y apoyar a las mujeres que día a día tenemos al lado.”
Que estos 16 días sean un punto de partida, no un cierre. La erradicación de la violencia contra las mujeres, incluida la violencia política de género, exige voluntad permanente desde las instituciones, la ciudadanía y cada espacio cotidiano. Sólo así podremos avanzar hacia una democracia realmente incluyente y libre de violencia.
La representación proporcional: clave para el equilibrio democrático
En los últimos días ha estado en la discusión nacional el tema de las diputaciones de representación proporcional y la necesidad de su existencia o supresión; por lo que resulta oportuno hablar un poco del tema.
Por lo que hay que hay que precisar que el sistema de representación proporcional pretende garantizar que el voto de millones de ciudadanos y ciudadanas cuya opción política (partido político) no resultó triunfadora en los comicios, esté representada en las cámaras, generando una maximización del pluralismo político.
Mediante este sistema, 200 de las 500 diputaciones federales y 32 de las 128 senadurías, se asignan a través del porcentaje total de votos que recibe cada partido político; es decir, a mayor porcentaje de votos, mayor número de legisladores tendrán.
Esto permite que las distintas fuerzas políticas estén presentes en cada una de las cámaras, conforme al respaldo real que obtienen en las urnas. Lo anterior se traduce en el avance de la democracia mexicana en la ampliación del derecho al voto, a través de la construcción que reglas que permiten una representación justa y plural.
México cuenta con un sistema electoral mixto, que combina dos formas de convertir los votos en cargos públicos: la mayoría relativa, que genera vínculos directos entre representantes y territorios pues quien obtiene más votos gana el cargo para el cual contiende y la de representación proporcional, que asegura que la diversidad política del país se refleje en el congreso, con el umbral mínimo del 3% de la votación.
Cabe destacar que, aun siendo mixto, nuestro sistema electoral es preponderantemente mayoritario; es decir, el 60% se elige por el principio de mayoría relativa y el 40% por representación proporcional. Esta proporción 60/40 privilegia la decisión directa de la ciudadanía a través del voto en los distritos electorales, sin dejar de incorporar mecanismos que garantizan el equilibrio y la pluralidad en la integración de la Legislatura.
¿Por qué es tan importante este diseño? Porque el poder, cuando se concentra sin contrapesos, tiende a erosionar los principios que sostienen la democracia. La representación proporcional funciona como un mecanismo de equilibrio: evita que una sola fuerza política, aún con una mayoría significativa, excluya del debate a quienes piensan distinto. Garantiza que las minorías políticas —que también son ciudadanía con derechos— tengan voz, capacidad de incidencia y posibilidad de influir en las decisiones públicas.
Los beneficios de este sistema son claros. Favorece la deliberación y obliga a construir acuerdos. Además, mejora la calidad de la representación, ya que permite que temas, agendas y visiones que no ganaron distritos específicos, pero cuentan con respaldo social, formen parte del Congreso y su función deliberativa y de toma de decisiones.
Desde una mirada institucional, la representación proporcional no debilita la gobernabilidad: la fortalece. Un poder equilibrado fomenta la responsabilidad, la transparencia, la participación y la cercanía a la ciudadanía. En una democracia constitucional como la nuestra, pluralismo y estabilidad no son opuestos; se necesitan mutuamente.
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