Comunicación
Social

Lunes, 14 Septiembre 2026 06:00

PERIFERIA ELECTORAL

Es recurrente que cuando está por iniciar un proceso electoral nuestra atención la centramos en las actividades de los partidos políticos, los nombres de sus posibles candidatos y el posicionamiento del que gozan entre la opinión pública; con estos datos nos sentamos en la mesa para conversar, hacer nuestros pronósticos sobre los posibles triunfadores y también de los perdedores, así como las sorpresas que pudieran registrarse, pero muy pocas veces nos detenemos a analizar los grandes temas nacionales que influyen en el ánimo ciudadano para ir a votar por algunas de las opciones que aparecen en la boleta o definitivamente no acudir a votar ese día.

 

La inseguridad y la corrupción han dominado en los últimos años la conversación pública y no es de otra manera si cada día escuchamos noticias de algún hecho violento en distintos puntos geográficos del país, a tal grado que hemos aprendido a vivir con ella no por convicción sino por necesidad y porque no tenemos otra alternativa, lo cual no quiere decir que esta situación haya dejado de preocuparnos o simplemente no nos interese; lo hacemos por salud mental pero también tal vez, por nuestra propia seguridad, aún sabiendo que nos afecta como personas y como nación.

 

Algo parecido sucede con la corrupción, cuando pensábamos que habíamos tocado fondo, que no podíamos estar peor, la realidad nos golpea al darnos cuenta de que estábamos equivocados; que sí es posible que estas prácticas continúen dándose a gran escala, que cada vez conocemos casos de presumibles vínculos de funcionarios públicos con actividades ilícitas mediante el diseño y construcción de complejas y muy sofisticadas redes de complicidades que atentan en contra del patrimonio del país.

 

Pero junto a estos dos grandes temas existen otros a los cuales les hemos puesto poca atención, pero que en un futuro pueden ser igual o más destructivos que los anteriores, destaco en primerísimo lugar el de la deuda pública, la cual ha venido creciendo a niveles tan altos, que pudiéramos llegar a un escenario de que sea impagable, o peor aún, que deje de crecer nuestra economía con depreciación de nuestra moneda y altos niveles de inflación, repitiéndose de alguna manera la historia de mediados de la década de los años noventa del siglo pasado.

 

El saldo histórico es del 51.5 % de Producto Interno Bruto, con un costo financiero cercano a los 760 mil millones de pesos; quienes defienden esta política nos dicen que es un endeudamiento moderado frente a otras economías emergentes como la de Brasil, la India; Polonia y algunas otras más; pero lo que no se nos dice es el valor de la producción de cada uno de estos países, así como el volumen de inversión tanto extranjera como nacional que los coloca con menos vulnerabilidades que las nuestras.

 

El otro gran problema es el de la inversión pública; no podemos aspirar a mayores niveles de crecimiento económico si el gobierno no invierte más recursos financieros a la construcción de infraestructura y con ello, generar confianza y certidumbre entre el capital privado tanto nacional como extranjero; el gobierno federal debe poner el ejemplo, los recursos existen solo hace falta reorientarlos y pensar seriamente en una reforma fiscal de gran calado que genere los recursos necesarios para fomentar el desarrollo nacional; ampliar la base de contribuyentes es importante pero insuficiente si los multimillonarios no pagan impuestos proporcionales a sus ganancias.

 

Ojalá y no suceda, pero si no se adoptan las medidas adecuadas en materia económica, seguramente será este tema el que más esté influyendo en el ánimo ciudadano para las elecciones del 2030.

Martes, 11 Agosto 2026 06:00

RETOS DIGITALES Y JUVENTUD

Hace pocos días sorpresivamente la UNAM dio a conocer la realización de una revisión de los exámenes que miles de jóvenes aplicaron para ingresar a dicha institución, particularmente de los que obtuvieron calificaciones casi perfectas, concluyendo que muy probablemente algunos de ellos utilizaron la Inteligencia Artificial (IA) aprovechando que dicho examen fue en modo virtual; razón por la cual, deberán repetir la prueba esta vez de manera presencial.

 

De comprobarse dicha sospecha no debe llevarnos a generalizar que los jóvenes hacen trampa para alcanzar objetivos, pero si a reflexionar sobre el papel que deben cumplir herramientas como la Inteligencia Artificial en el desarrollo del conocimiento y en las diversas actividades que como sociedad realizamos cotidianamente.

 

La historia reciente está llena de acontecimientos positivos y negativos sobre la aplicación de la tecnología e Inteligencia Artificial; traigamos a la memoria la reciente pandemia del Covid-9 que azotó al mundo con un saldo catastrófico en vidas humanas y pérdidas económicas, pero fue gracias a la utilización de la tecnología que se logró contener mediante la producción de medicamentos en tiempo récord, pero también a través de un sistema de comunicación y control que detuvo su propagación.

 

También existe ahora la robótica utilizada en cirugías complejas con altos niveles de precisión que han reducido costos, tienen un bajo nivel de invasividad y sobre todo, menor tiempo en la recuperación del paciente; los avances tecnológicos los encontramos en la producción de automóviles, de frutas y hortalizas, en la organización y control administrativo e incluso en algunas áreas de organización de los procesos electorales como la hechura del padrón electoral o la emisión del voto.

 

Afortunadamente el recuento constructivo de la IA es largo; pero también empieza a tener su lado negativo sobre el cual debemos poner mayor atención para que este instrumento tecnológico no se distorsione y se utilice de forma inadecuada.

 

Algunos casos al respecto fue el fraude y engaño digital que se registraron en Hong Kong en el año 2024 donde la policía denunció un fraude de 25 millones de dólares cometido por ciberdelincuentes que mediante la utilización de “avatares” sorprendieron a un empleado del departamento de finanzas de la empresa, en el que su supuesto jefe con el aval de sus compañeros de oficina le solicitaba el depósito de 200 millones de dólares de ese país en 11 cuentas diferentes, lo cual hizo y no fue hasta días después que la víctima al verificar la transferencia sospechó del engaño y dio aviso a la policía.

 

Otro ejemplo es el de Emily Hart, la enfermera ficticia simpatizante de Donald Trump, creada por un estudiante de medicina de la India, que mediante la utilización de Inteligencia Artificial generativa y algoritmos logró tener miles de seguidores en Instagram y de esta forma vendía mercancía, recibía donaciones y monetizaba, lo cual le representó el ingreso de miles de dólares mensuales hasta que fue descubierta por reportajes de investigación a nivel global y eliminada la cuenta de la red social respectiva.

 

De lo más reciente es la creación de jurisprudencia falsa creada con Inteligencia Artificial utilizando modelos de lenguaje que mediante "alucinaciones" crean expedientes, Tribunales, disputas jurídicas, personas, tesis, que parecen reales pero que son falsos; quienes han caído en la trampa ha sido por exceso de confianza en creer toda la información que se nos proporciona por Internet pero también por la práctica muy común de copiar y pegar sin verificar la validez de la información; las consecuencias para los litigantes han ido desde la sanción económica hasta el descrédito profesional por la pérdida de casos.

 

Los ejemplos citados deben motivarnos para colocar la utilización de la tecnología en su justa dimensión, sin rechazarla pero tampoco aceptarla de manera irreflexiva, pero si mediante la inteligencia humana programarla y regularla para que continúe siendo una herramienta positiva, útil y socialmente constructiva.

 

Ojalá lo sucedido en la UNAM con los exámenes de algunos aspirantes además de ser sancionado, quede registrado como una anécdota y un hecho que no debe repetirse de nuevo. El reto para la humanidad debe ser el aprovechamiento y buen uso de la tecnología que se desarrolla vertiginosamente.

Viernes, 07 Agosto 2026 06:00

ROSTROS Y ARISTAS DE LA MIGRACIÓN

Los recientes acontecimientos vividos en la frontera de Marruecos con España y la política antiinmigrante de los Estados Unidos, ponen nuevamente en la agenda de gobiernos e instituciones multilaterales este tema; así como en la mirada de la ciudadanía mundial.

 

No está por demás recordar, para una mejor comprensión, que la migración es una cuestión multifacética, no únicamente una situación problemática; es un tema histórico y global; no podemos explicar el nacimiento y desarrollo de las grandes urbes con su cultura sin estos flujos migratorios, tampoco vamos a encontrar un país que no viva esta realidad ya sea como expulsor, de tránsito o receptor de personas migrantes.

 

Estamos acostumbrados, o mejor dicho, se nos ha acostumbrado a ver los fenómenos migratorios solo como problemas negativos y conflictivos, dejando a un lado la parte positiva y constructiva que tiene sobre todo para los países receptores. Al respecto cabe anotar que la ONU tienen ya muchos años intentando cambiar esta percepción por medio del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, sin el éxito deseado.

 

Está claro que la migración tiene impactos negativos; en los países de origen hay rupturas sociales, culturales y económicas, empezando por los lazos familiares y los proyectos personales; solo es cuestión de traer a nuestra mente el pueblo que conozcamos para darnos cuenta de ello: cambios en los roles familiares, si los hombres emigran las mujeres se hacen cargo de la familia, los hijos crecen sin la figura paterna, esos pueblos pierden mano de obra, las personas con mayor nivel educativo buscan mejores oportunidades de desarrollo y vida en otros lugares.

 

Esta violencia estructural que les toca padecer está acompañada de la otra violencia, la directa, la que viven sobre todo las mujeres jóvenes en su etapa adolescente que son agredidas física, sicológica y sexualmente para luego abandonarlas; pero también conocemos la que padecen todos los migrantes en su tránsito hacia el país al que aspiran llegar; son vulnerados en sus más elementales derechos como seres humanos, extorsionados e incluso asesinados.

 

Lo más lamentable y condenable del fenómeno migratorio es que deja ver lo inhumano que resulta ser la poca o nula atención a esta situación de los estados que expulsan y de los que reciben; los ejemplos los encontramos en todo el orbe, Marruecos el más reciente.

 

Y sin embargo, por irónico que resulte, la migración también tiene otro rostro, el más amable, el constructivo, el que ayuda al desarrollo cultural y económico en el mundo; la ONU calcula que aproximadamente los migrantes aportan el 9 por ciento del PIB mundial y ya no hablemos de la importancia de la mano de obra migrante en el mercado de los Estados Unidos de Norteamérica que representa cerca del 40 por ciento del total de los trabajadores estadounidenses.

 

El impacto de la migración en la cultura, particularmente en la arquitectura y el arte son palpables: es común observar en poblaciones de alto impacto migrante, la modificación de los espacios urbanos; el nuevo entorno termina adaptando costumbres de los recién llegados que no olvidan sus lugares de origen y aprovechan lo ya existente para habituarse, lo cual ha dado origen a nuevos movimientos culturales como el “artivismo”.

 

Pero también está la música, el baile, la vestimenta, el lenguaje o la gastronomía migrante, está última, basada en la nostalgia de los sabores y olores que se añoran, que se funden con la esperanza de ingredientes de sus nuevos hogares, útiles para sobrevivir, para alimentarse, pero sobre todo para mantener viva su Historia y sus tradiciones.

 

Veamos desde otra óptica y otras aristas este fenómeno migratorio, histórico y dialéctico, contradictorio, positivo y socialmente constructivo.

 

Estamos a escasas siete semanas de iniciar un nuevo proceso electoral en territorio mexiquense donde habrán de elegirse diputaciones federales, diputaciones locales e integrantes de ayuntamientos. Para la organización de la elección federal en la que estarán en juego 40 diputaciones federales, se cuenta con una Junta Local Ejecutiva, 40 juntas distritales ejecutivas permanentes y durante el proceso electoral, con igual número de consejos distritales.

 

En el ámbito local las 45 juntas y consejos distritales y las 125 juntas y consejos municipales son temporales, es decir, se integran para cada proceso electoral; es la ciudadanía quien con su incorporación y participación forma parte de estos órganos electorales en los distritos y en los municipios; sólo el órgano central del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) es permanente. Toda esta estructura es la encargada de desarrollar las actividades que implica un proceso electoral.

 

Con un padrón y lista nominal que rebasa en ambos casos los 13 millones de ciudadanos, con 7,052 secciones electorales, con un estimado aproximado de 22 mil casillas de acuerdo con los datos de la Unidad de Informática y Estadística y de la Dirección de Organización del IEEM, los mexiquenses estaremos eligiendo 45 diputaciones de mayoría relativa, 30 de representación proporcional, 125 presidencias municipales e igual número de síndicos, así como 966 regidurías; todos los cargos con sus respectivos suplentes.

 

A la par del reto electoral que se avecina, los problemas sociales específicos siguen presentes en los distintos rincones de nuestro estado que requieren particular atención y soluciones integrales:

 

La crisis hídrica que vivimos en diferentes puntos de la entidad es una de las dificultades que enfrentan municipios y regiones que históricamente han padecido la dotación de agua potable como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Toluca, Metepec, Chalco, Valle de Chalco, entre otros; esta carencia se atiende en el corto plazo con la perforación de pozos, lo cual resuelve esta problemática social, sin embargo, las consecuencias en el futuro inmediato son los hundimientos que esta práctica está causando en el subsuelo; y por irónico que parezca, enfrentamos al mismo tiempo inundaciones que pueden resultar devastadoras para la población.

 

La pobreza y desigualdad están latentes en el territorio mexiquense no obstante los esfuerzos realizado por los gobiernos en reducirlas, ya que en los tres últimos años según datos oficiales, lo han hecho aproximadamente en un 12 por ciento a través de los distintos programas sociales federales y estatales que para las personas y familias de bajos o nulos ingresos, para los adultos mayores, para las madres trabajadoras en la informalidad, representan una leve y breve mejoría en sus condiciones de vida. Este apoyo económico que se obtiene debería alcanzar para atender las necesidades esenciales como las alimentarias y de salud.

 

Violencia e inseguridad son fenómenos complejos y constantes; aunque pudiera argumentarse que son globales no debieran convertirse en la normalidad cotidiana. La violencia política en sus distintas expresiones actualmente se manifiesta en los municipios mexiquenses y se requiere de una atención especializada.

 

También están los conflictos limítrofes entre municipios que en algunos casos son históricos, sin que hasta la fecha se haya logrado resolverlos o gestionarlos. Los desencuentros entre comunidades por estos temas pueden ser generadores de ingobernabilidad.

 

La ciudadanía debe estar atenta a las propuestas de solución, sobre la diversa problemática social que en las próximas campañas nos ofrezcan las diez fuerzas políticas que estarán en competencia el año 2027.

 

Gobiernos, partidos políticos y órganos electorales debemos hacer nuestra tarea eficientemente para que el Estado de México continúe siendo un ejemplo de renovación pacífica de nuestras instituciones con el acompañamiento de la ciudadanía, pero también el paradigma de una real resolución de conflictos y atención de problemas.

Hace pocos meses, en el marco de las audiencias públicas para la reforma electoral organizadas por la Secretaría de Gobernación, se dio un interesante debate poco conocido y difundido fuera del ámbito electoral, sobre el papel de los órganos electorales en el diseño del modelo institucional para la renovación de los poderes públicos en México, particularmente del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los Organismos Públicos Locales (OPL’s).

 

El debate giró en torno a dos grandes visiones: la centralista que proponía que desaparecieran los organismos electorales en los estados y que el INE asumiera todas sus funciones; la otra visión, la descentralizada sostuvimos que no sólo era necesaria la permanencia de los OPL´s, sino que era esencial la revisión de la reforma del 2014 para regresarles facultades que se les habían quitado: la fiscalización, entre muchas otras.

 

A meses de dicho debate y a la luz de la experiencia en la organización de procesos electorales mi visión y convicción la mantengo; considero que varios institutos electorales de los estados cuentan con la suficiente capacidad para asumir esta responsabilidad, entre ellos el Instituto Electoral del Estado de México, porque nuestra institución tiene como principal activo la permanente capacitación y actualización de los servidores electorales que lo integran, con la visión de estar a la altura de lo que demanda la sociedad mexiquense y las fuerzas políticas que compiten en la entidad.

 

Hay componentes de nuestro sistema electoral que han ayudado a fortalecer la democracia en nuestro país, pero con el paso de los años, los cambios tecnológicos, poblacionales, económicos, culturales, empiezan a agotarse y dejan de ser útiles para los fines creados: las instituciones de grandes dimensiones, concentradoras, masivas, multifuncionales, poco dinámicas, pueden convertirse en obstáculos en la toma de decisiones político electorales, en el ámbito electoral la información certera y oportuna forma parte de la credibilidad institucional al organizar una elección.

 

Un tema sensible que en este momento afecta a todas las instituciones electorales son los llamados actos anticipados de campaña, los cuales sin duda deben ser atendidos por los órganos electorales con la hechura de una reglamentación precisa sobre el particular; pero corresponde primordialmente al Poder Legislativo a nivel nacional y estatal la emisión de una disposición legal clara, contundente, específica, al respecto.

 

El principio de equidad que debe prevalecer en toda contienda se pone en tela de juicio con esta situación de actos anticipados de campaña, a la que se suma un elemento importante que es el de la fiscalización en la que los OPL´s no tienen facultades; nuevamente se hace necesaria la reflexión de concentrar y distribuir, o delegar responsabilidades, funciones y atribuciones con la finalidad de atender oportunamente y de fondo dichos actos.

 

Pero hay un tercer elemento que debe considerarse, es un componente de esta circunstancia y debe formar parte de la resolución pacífica de este conflicto, y son, los actores políticos. No obstante que hasta este momento no se ha hecho un llamado explícito a “votar” en favor de algún partido, persona o candidatura, la subjetividad está presente; los mensajes, acciones y promoción de las instituciones políticas deben ceñirse con apego y respeto a la ley sin pretensiones de esquivarla. Las actividades alejadas de la norma contribuyen a generar desequilibrios, desencuentros y enfrentamientos durante un proceso electoral.

 

Las instituciones electorales y quienes en ellas laboramos, nos conducimos en todo nuestro actuar bajo los principios rectores que nos marca la ley, pero también requerimos su actualización para poder seguir fomentando los valores democráticos que nos son inherentes.

 

Corresponde a las instituciones políticas que forman parte del sistema electoral que actualmente tenemos colaborar en su construcción y fortalecimiento, dentro del marco legal.

 

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