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Jueves, 28 Mayo 2026 06:00

Reconstruir la confianza democrática para fortalecer a México

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La democracia no se limita únicamente a los procesos electorales o a la emisión del voto; representa, sobre todo, la capacidad de una sociedad para participar activamente en la toma de decisiones, confiar en sus instituciones y construir acuerdos que permitan garantizar estabilidad, desarrollo y justicia social. La fortaleza democrática de un país no depende solamente de sus leyes o de sus elecciones, sino también de la legitimidad social de sus instituciones y de la confianza que la ciudadanía deposita en ellas.

 

En México, la democracia ha sido resultado de décadas de evolución institucional, reformas políticas y participación ciudadana. Gracias a ese proceso, nuestro país logró consolidar órganos electorales autónomos, ampliar la pluralidad política, permitir la alternancia en el poder y fortalecer mecanismos de representación que hoy forman parte esencial de la vida pública nacional.

 

Sin embargo, diversos indicadores muestran señales preocupantes de debilitamiento institucional y erosión de la confianza democrática, al grado que hoy enfrentamos un escenario de retroceso respecto de avances que tomaron décadas construir.

 

De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE), la ciudadanía no se siente plenamente representada por las instituciones que forman parte de la columna vertebral de la democracia, como los partidos políticos, los gobiernos y los órganos legislativos, y en gran medida desconfía de ellas.

 

Por su parte, el Informe Latinobarómetro 2023 ha señalado la existencia de un creciente fenómeno de desafección democrática caracterizado por la disminución de la confianza ciudadana en las instituciones públicas, el debilitamiento de los vínculos entre representantes y representados, así como una percepción cada vez más extendida de ineficacia gubernamental.

 

El referido informe advirtió sobre una “recesión democrática” en la región, señalando que únicamente el 48% de los ciudadanos manifiesta preferencia por la democracia como forma de gobierno, cifra considerablemente menor al 63% registrado en 2010. Paralelamente, aumenta el número de personas indiferentes frente al tipo de régimen político y se incrementa la tolerancia hacia opciones autoritarias, particularmente en contextos de inseguridad, desigualdad y deterioro económico.

 

No obstante, el Informe Latinobarómetro 2024 señaló que, de manera sorpresiva, el respaldo a la democracia aumentó a 52%, poniendo fin a la tendencia negativa observada en años anteriores; sin embargo, este repunte parece estar más relacionado con expectativas económicas personales positivas que con una recuperación profunda de la confianza institucional, por lo que el problema de desafección democrática continúa presente.

 

Frente a este escenario, resulta fundamental impulsar una cultura democrática basada en el diálogo, el respeto institucional y la participación activa de la sociedad. La democracia requiere ciudadanía informada, instituciones sólidas y actores políticos capaces de construir acuerdos por encima de diferencias ideológicas.

 

En este sentido, los partidos políticos tienen una responsabilidad central como canales de representación social y espacios de construcción democrática. Más allá de las coyunturas electorales, deben mantenerse cercanos a las demandas ciudadanas, promoviendo propuestas, soluciones y mecanismos de participación que fortalezcan la vida pública del país.

 

Desde la visión del Partido Revolucionario Institucional, la democracia mexicana se ha fortalecido históricamente mediante la construcción institucional, el diálogo político y la capacidad de generar acuerdos en momentos complejos para el país. La estabilidad democrática no surge de la confrontación permanente, sino de la posibilidad de encontrar coincidencias en beneficio de la sociedad.

 

Hoy más que nunca, México necesita una democracia cercana a la gente, sensible a las problemáticas sociales y comprometida con la construcción de un futuro con mayores oportunidades para todas y todos. Reconstruir la confianza ciudadana exige responsabilidad política, apertura al diálogo y un compromiso auténtico con las causas sociales y con el fortalecimiento institucional del país.

 

En el PRI estamos convencidos de que la reconstrucción de la confianza ciudadana debe comenzar desde el territorio, escuchando a las personas y generando soluciones concretas a sus necesidades. La democracia debe ser un instrumento para unir, no para dividir; para construir soluciones, no para profundizar diferencias.

 

La historia democrática de México demuestra que los logros institucionales alcanzados durante décadas pueden debilitarse cuando prevalecen la polarización, la desconfianza y el debilitamiento de los equilibrios democráticos. Por ello, defender la democracia implica fortalecer sus instituciones, recuperar la confianza ciudadana y asumir, desde todos los espacios públicos, una responsabilidad auténtica con el país.

 

 

Sen. Cristina Ruiz Sandoval

Presidenta del CDE del PRI en el Estado de México.

 

 

Fuentes de Consulta

INE, Estrategia Nacional de Cultura Cívica ENCÍVICA 2024-2026, https://www.ine.mx/wp-content/uploads/2024/07/ENCIVICA-VERSION-EJECUTIVA.pdf

Latinobarómetro, Informe 2024, La democracia resiliente, file:///C:/Users/Usuario/OneDrive/Documentos/COLABORACIONES%20CULTURA%20DEMOCRATICA/F00017303-Latinobarometro_Informe_2024.pdf

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