Persisten las brechas entre hombres y mujeres
Los esfuerzos para lograr una mayor igualdad entre hombres y mujeres, como las celebraciones del 8M y el Día Naranja, deben visualizarse a la luz de la realidad: prevalecen las brechas económicas y políticas, así como la violencia.
Ayer, durante una conferencia magistral, la doctora Graciela Márquez Colín, presidenta de la Junta de Gobierno del INEGI, indicó que sólo 45 de cada 100 mujeres mexicanas están en el mercado laboral, lo cual considera a la economía formal e informal. En contraste, los hombres que están en el mercado laboral son 75 de cada 100.
Durante su exposición, realizada en la Rectoría de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), refirió que la mayoría de las mujeres incorporadas al mercado laboral se ubican en sectores de baja productividad, como los servicios sociales, restaurantes y comercio.
Con datos de 2024 señaló que por cada peso que recibe un hombre, la mujer sólo gana 65 centavos. Además, de la población no económicamente activa, el 49.8% son mujeres dedicadas a quehaceres domésticos.
A nivel global, las mujeres representamos el 49.5% y lastimosamente la incidencia de violencia contra mujeres y niñas no cesa, se calcula que en todo el mundo una de cada 3 mujeres hemos sido víctimas de violencia física o sexual por parte de una pareja, de violencia sexual fuera de la pareja, o de ambas, al menos una vez en la vida; de ellas 30% son mujeres de 15 años o más. Estas cifras no incluyen el acoso sexual que se ha mantenido en los últimos 2 decenios.
Los feminicidios son otra gran herida abierta, en 2024, unas 50 mil mujeres y niñas murieron a manos de sus parejas u otros familiares en todo el mundo. Mientras que el 60 por ciento de los homicidios de mujeres son cometidos por sus parejas u otros miembros de la familia.
Recordemos que mañana es el Día Naranja, pues el 25 de cada mes se conmemora este día para visibilizar la violencia que aun persistente contra las mujeres. También para crear conciencia y prevenir cualquier tipo de agresión contra niñas, adolescentes y mujeres.
Esta campaña naranja fue iniciada en 2008 con el fin de movilizar a la opinión pública y a los gobiernos para prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres.
Este mes también se registró el 8M, “Día Internacional de la Mujer”, un día que nos trae a la mente la lucha histórica de las mujeres por tener igualdad. Lucha permanente donde las mujeres de diferentes generaciones hemos ido arrebatando espacios para trabajar, opinar y participar en la vida pública y privada del país.
Sin embargo, la luz de las cifras oficiales queda claro que el camino aún es largo para lograr una igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, pues prevalece una cultura patriarcal que debe ser modificada desde la sociedad y las instituciones públicas, no con discursos, sino con acciones.
Abstencionismo, reforma y presencia del IEEM
La participación de la ciudadanía en las urnas refleja que el sistema democrático se encuentra funcionando correctamente y sobre todo con legitimidad política, pero ¿qué sucede cuando ese porcentaje de participación está por debajo del 50%?
De acuerdo con un estudio reciente, realizado por el IEEM en colaboración con El Colegio Mexiquense, la participación electoral presenta comportamiento volátil en el devenir de los años.
Se revelan patrones preocupantes, al mostrar índices altos de abstencionismo en diferentes tipos de elecciones. Por ejemplo, el máximo pico de abstencionismo para elecciones de la Presidencia de la República fue 2006, con un 41.4%, y en la entidad mexiquense, en 2011, con la renovación de Gubernatura, pues ascendió al 53.85%. Significa que casi la mitad de la población en edad de votar decide no ejercer este derecho.
La ciudadanía promedio en el Estado de México se caracteriza por manifestar una profunda desconfianza institucional, insatisfacción con el sistema democrático y una percepción negativa respecto del Estado de derecho y la administración de justicia.
En el caso de la desconfianza, la Encuesta de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2023 del Inegi, reporta que, en el Estado de México, solo 22.3% de la población confía en los partidos políticos, 40.8% en los gobiernos municipales, y 51.5% confía en los institutos electorales. Además, sólo en 19 municipios mexiquenses existe una muy alta confianza en autoridades electorales, mientras los demás están en un término medio.
Ante estos datos, es importante que tanto al interior de los partidos políticos, como de las instituciones electorales se reflexione en la forma para generar mayor cercanía con la ciudadanía e instrumentar acciones que se traduzcan en confianza para aumentar la participación.
La semana pasada, la reforma electoral planteada por la Presidenta de la República no alcanzó los votos para modificar la Carta Magna, la misma planteaba, entre otros rubros, la disminución del 25% en presupuestos para los partidos políticos.
De igual forma se había planteado la reducción presupuestal a autoridades electorales, incluidas las locales, por considerar que existen duplicidades de funciones con el ámbito federal.
Ante estos retos, vale la pena que desde el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) generemos un mayor esfuerzo institucional con estrategias focalizadas a las que deberíamos dotar de mayores recursos económicos y presencia en esos 106 municipios, donde no hay una muy alta confianza en autoridades electorales.
Más sobre participación ciudadana, reforma electoral, acciones afirmativas y derechos humanos lo comparto en el canal de YouTube que abrí con el fin de coadyuvar en el fortalecimiento de nuestra democracia. Me encuentras como Karina Vaquera Montoya.
Paridad en gobiernos municipales del Edomex, la deuda pendiente
En días pasados, el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) aprobó el Programa de Paridad de Género y Respeto a los Derechos Humanos de las Mujeres, 2026.
Este programa es una obligación que tiene el IEEM desde 2020, cuando ocurrieron las reformas a la Constitución y Código Electoral estatal, en cuyo artículo 201 se establece que la Dirección de Participación Ciudadana del Instituto elaborará el mencionado programa.
El contexto en el que se aprobó aquella no lejana reforma de 2020, era el de un déficit respecto a la integración paritaria en ayuntamientos y la falta de regulación para garantizar la paridad de género en la candidatura a la gubernatura.
Lo anterior, a pesar de que el Estado de México había atendido en muy buen tiempo la ratificación de la reforma constitucional, denominada “Paridad en Todo”, de 2019 y el Congreso local fue integrado por 37 mujeres y 38 hombres en el periodo 2018-2021.
A pesar de ello, en el proceso electoral de 2021, desde el Consejo General del IEEM se aprobó un acuerdo por mayoría de votos, donde se avalaba una integración del Congreso local sin paridad, como puede verse en el acuerdo IEEM/CG/150/2021, el cual voté en contra.
Estas resistencias y falta de compromiso y convicción con el género, por parte de actores y autoridades electorales que deben cumplir con un principio constitucional, son parte del sinuoso camino que ha representado hacer cumplir la paridad, a traves de la cual se busca asegurar la igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, una representación equilibrada en cargos públicos, en la toma de decisiones, y en el ámbito económico.
El Programa de Paridad que se implementará en 2026 cuenta con seis proyectos, pero algo muy relevante es lo que evidencia y es el déficit de paridad que persiste en el ámbito municipal. Actualmente 15 municipios del Estado de México nunca han tenido a una mujer como presidenta municipal y el 72.3 por ciento de 123 ayuntamientos revisados incumplen con una integración paritaria en sus gabinetes.
En 29 ayuntamientos la integración de mujeres en sus Cabildos se encuentra entre el 40 y 46 por ciento, mientras en 60 ayuntamientos se registra menos del 40 por ciento de mujeres en su integración. El único municipio que cuenta con más del 60 por ciento de mujeres en su integración es Chiautla.
A nivel general, existe una subrepresentación de mujeres en los siguientes cargos: Dirección de Seguridad Pública Municipal, donde 112 son titulares hombres y sólo 11 mujeres; la Secretaria del Ayuntamiento, donde 86 son hombres y sólo 35 mujeres; lo mismo que las Contralorías, donde 78 son hombres y 45 mujeres.
2027 es muy cercano ya para la clase política, por lo cual es oportuno que consideren estos datos y tengan presente cumplir con la paridad cuando ganen esos espacios.
La reforma electoral del doble simbolismo
Hoy 24 de febrero se conmemora el Día de la Bandera, un símbolo que junto con el Escudo y el Himno Nacional, nos representa y nos da identidad a mexicanos y mexicanas.
Tras esta celebración, de uno de los símbolos patrios más importantes de nuestro país, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que presentaría su iniciativa de reforma electoral, misma que ha causado gran controversia, principalmente entre la clase política que se denomina aliada del partido que mayoritariamente gobierna al país.
De acuerdo con información periodística, publicada la semana pasada, se percibió que la Presidenta había decidido no esperar a más negociaciones. En la conferencia mañanera del jueves expresó: “No tiene caso una reforma electoral totalmente desdibujada. Hay temas que ha planteado la gente y que vamos a presentar”.
Y tiene razón, por ejemplo, de acuerdo con un estudio nacional realizado por Mitofsky, en julio de 2025 se reveló que la ciudadanía mexicana se mostraba mayoritariamente a favor de modificar las reglas del sistema electoral.
Destacaban los siguientes rubros: eliminar el financiamiento público a partidos políticos en años sin elecciones (83.5%), reducir el tamaño de Congresos locales y Cabildos municipales (81.7%), disminuir el número de diputados federales de 500 a 300 (78.6%), recortar de forma drástica el financiamiento público a los partidos (76.9%), acotar tiempos de propaganda gratuita en radio y televisión para partidos y gobiernos (67.2%), y eliminar a las senadurías plurinominales, dejando solo 96 senadores (3 por estado) (65.9%).
Algunos de estos temas los ha planteado la presidenta Sheinbaum, principalmente lo relativo a la reducción de curules plurinominales, financiamiento público a partidos, y que ya no sean las cúpulas partidistas quienes designen a los aspirantes a diputaciones federales de representación proporcional.
Aspectos, que se percibe, han sido rechazados por los aliados al partido que gobierna a nivel federal, y quizas por algunos del propio partido de la Presidenta, sin que se atrevan a expresarlo.
Pero, ¿quiénes son los personajes que están en contra? ¿a qué grupos les afecta que se materialicen estas propuestas?
A propósito de este debate, la prensa ha evidenciado nombres de legisladores y legisladoras que han ocupado por décadas espacios de representación popular como plurinominales, cuyo origen fue el de garantizar pluralidad y acceso al poder a las minorias, lo cual se ha diluído.
En un sistema profundamente patriarcal, la primera mujer Presidenta de México se suma a una batalla más que tendrá que librar, a pesar del 70% de aprobación que tiene y de la exigencia ciudadana, que de acuerdo con estudios académicos, no cree en los actores políticos que manejan un doble discurso, sobre todo cuando de recursos públicos se habla.
Abstencionismo: promesas incumplidas y desconfianza ciudadana
El abstencionismo electoral es un fenómeno complejo que se presenta y afecta la democracia y la legitimidad de quienes gobiernan en los diferentes niveles de gobierno, deriva de la voz latina abstentio, significa no hacer o no obrar.
En el ámbito electoral, el abstencionismo cobra relevancia al estar asociado con la participación ciudadana, un elemento cuantificable y de suma importancia, ya que permite que la ciudadanía, a través de su participación, incida en las decisiones políticas que toman quienes son electos (as) para representar a la mayoría; la participación en términos de Bobbio busca tanto un electorado informado, como un control ciudadano efectivo de las acciones gubernamentales.
Sin embargo, lo que se ha observado en diferentes procesos electorales es que la participación ciudadana decae cada vez más y el abstencionismo aumenta con efectos negativos que erosionan la democracia y deja ver el desencanto profundo que existe entre la ciudadanía y la clase política que lo gobierna.
¿Cuáles son las causas? Es multifactorial, lo sabemos, pero vale la pena tener elementos que permitan a las instituciones electorales, y sobre todo a los partidos y la clase política, atender el porqué del hartazgo y descontento, ya que si bien la democracia implica que gana quien más votos tiene, lo cierto es que la legitimidad de quien ostenta un cargo de representación popular, con alto abstencionismo en su elección es altamente cuestionable, incluso si cuenta con altos porcentajes de aceptación.
Para ello, el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) en 2025 con la colaboración de El Colegio Mexiquense realizó el estudio denominado “La participación ciudadana durante los comicios para la gubernatura en el Estado de México en el periodo 2011-2023”, el cual nos arroja datos que deben ser atendidos de manera prioritaria.
Hay una alta desconfianza de la ciudadanía en los partidos políticos, gobiernos municipales, estatales y en las autoridades electorales. A la pregunta que se hizo a la ciudadanía: si consideran que los gobiernos municipales y estatal responden a las demandas, las respuestas de no y a veces representaron el 90%, es decir; la ciudadanía tiene desconfianza porque los partidos no cumplen con lo que prometen cuando se convierten en gobierno, lo cual genera apatía.
Otro dato revelador es que la violencia no es un factor determinante para impedir que la ciudadanía vaya a votar, sí se reconoce, pero no es lo que determina el abstencionismo.
En las elecciones de la gubernatura mexiquense tenemos que el porcentaje de abstencionismo es el siguiente, en 2011 cuando el candidato ganador fue Eruviel Ávila fue de 53.85%, en 2017 cuando contendió el Alfredo del Mazo fue de 46.7%, y en 2023 cuando contendió Delfina Gómez Álvarez el porcentaje fue del 49.70 %.
El estudio también refiere a los municipios con un abstencionismo mayor al 60%, en estas elecciones, entre los que se encuentran: Naucalpan, Huehuetoca, Atizapán de Zaragoza y Ecatepec en 2011; Huehuetoca en 2017; y Chimalhuacán, Huehuetoca y Zumpango en 2023.
En ocasiones hay actores políticos que cuestionan y consideran que la baja participación ciudadana es por la falta de difusión de las elecciones por parte de los órganos electorales, el estudio responde a ello.
Es cierto que también hay desconfianza en los órganos electorales. De forma autocrítica, como integrante del Consejo General del IEEM, considero que debemos reconocer el déficit en esfuerzos para evitar la lejanía que la ciudadanía también percibe de los organismos electorales.
Otro dato es que a pesar de que las mujeres mexiquenses son las más abstencionistas en procesos electorales, son quienes más participan en acciones colectivas, resolviendo los problemas de las comunidades, como el tema de agua y gestión de servicios.
Este estudio debe ser un insumo principal para la profunda reflexión que deben hacer los partidos ante la fuerte crisis de credibilidad y legitimidad en la que se encuentran, máxime de cara a una reforma electoral, y a un nada lejano proceso electoral en 2027.
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