LA MICRO POLÍTICA PÚBLICA PARA UNA AGENDA PACÍFICA EN EL EDOMEX
Escrito por Sayonara Flores PalaciosLa ausencia de violencia o de conflictos es la definición que tenemos del concepto de paz en una primera respuesta; pero la visión desde los “Estudios para la Paz y el Desarrollo”, es que la paz son los momentos en los que se gestionan y transforman las tensiones de manera positiva y constructiva para favorecer el desarrollo de la sociedad; de ahí la importancia de utilizar las fortalezas que tenemos como Entidad federativa, para hacer frente a la distinta problemática que enfrentamos hoy en día.
Lo anterior implica necesariamente atender los conflictos desde lo local, lo mismo que su estrategia para abordarlos, bajo el entendido que es el Estado el responsable de su diseño e implementación con un enfoque incluyente, de la mano de las instituciones y la sociedad.
Hace ya varias décadas, el historiador michoacano Luis González y González planteó la necesidad de estudiar y escribir lo que denominó “la microhistoria”, para entender y abordar las particularidades de los acontecimientos locales; lo anterior, significaba dar un sentido distinto a la Historia en general, que se investigaba, se escribía y tenía que ver con grandes acontecimientos nacionales o universales.
Este método, esta propuesta, se puede asumir para estudiar, analizar y abordar distintos aspectos de la vida social y política en un país tan diverso y plural como el nuestro, mediante su deconstrucción desde cada entidad del país.
De lo que se trata es de entender y admitir que los actuales problemas que vivimos, por sus singularidades, deben ser abordados desde lo local y no necesariamente con una visión general y centralista que resta eficacia a las políticas públicas. Esto implica cambiar de paradigma el modelo de resolución de conflictos, dotando de herramientas económicas y jurídicas a las entidades federativas que les permitan tener competencias y recursos para hacerse cargo y enfrentar responsabilidades con una mayor posibilidad de acción y eficacia.
Al respecto, un ejemplo de algo muy cotidiano y simple, es el caos vehicular que se vive diariamente en la zona norte de la capital del Estado de México ocasionado por el paso del tren; la movilidad se vuelve un fuerte conflicto vial, pero, al ser las vías de comunicación férreas y la estación competencias federales, las autoridades municipal y estatal no pueden resolver unilateralmente este problema ya añejo; de ahí la importancia de reformas legales.
El desconocimiento de la Federación de cómo se vive esta situación y los problemas sociales, ambientales, económicos y de estrés que ocasiona dicha circunstancia; refuerzan el planteamiento de saber y entender la problemática desde lo local; y el diálogo es la primera herramienta para buscar soluciones locales pacíficamente, entre las autoridades competentes.
Como este, muchos otros ejemplos de la difícil cotidianidad que nos toca vivir, seguramente están en la agenda, pero las alternativas con perspectiva de paz y desarrollo deben estar presentes.
Si los conflictos tienen sus características propias según la región que se trate, las medidas y soluciones serían mucho más eficaces, si se diseña y adopta un modelo de micro política pública desde el ámbito local.
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