LOS CUIDADOS Y LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES: ¿QUIÉN CUIDA MIENTRAS PARTICIPAMOS?
Escrito por Unidad Coordinadora de GéneroLa participación política constituye un elemento esencial de la vida democrática, al permitir que las personas intervengan en la toma de decisiones y contribuyan a la construcción de sociedades más justas e incluyentes. Sin embargo, el ejercicio real y efectivo de los derechos político-electorales no depende únicamente de su reconocimiento jurídico, sino también de las condiciones sociales, económicas y culturales que posibilitan la participación en los asuntos públicos. En este contexto, la manera en que son distribuidas las tareas de cuidado influye en las oportunidades que tienen las mujeres para participar en la vida política y formar parte de los espacios de toma de decisiones.
Históricamente, las actividades relacionadas con el cuidado de las infancias, personas adultas mayores, personas con discapacidad y algunos otros integrantes de las familias, han recaído de manera desproporcionada en las mujeres. A pesar de que estos cuidados son indispensables, con frecuencia permanecen invisibilizados, considerándose responsabilidad exclusiva de una minoría, y no como parte de una participación corresponsable.
El tiempo destinado al trabajo de cuidados puede limitar las oportunidades de las mujeres para acceder a espacios formativos, recreativos y de participación política, ya que, en muchas ocasiones, el asistir a una reunión o participar en una actividad pública puede representar un gran desafío.
ONU Mujeres ha señalado la importancia de reconocer la relación entre los cuidados y la participación política de las mujeres, pues no basta solo con reconocer que las mujeres tienen derecho a participar, sino que es necesario contar con las condiciones reales para ejercer sus derechos y, además, que las responsabilidades cotidianas les permitan hacerlo.
A través de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2024), se buscó medir el tiempo que se dedica al trabajo remunerado y no remunerado (actividades domésticas, de cuidados, comunitario, voluntario y de autoconsumo), así como a actividades personales, de estudio, de convivencia social, analizando las diferencias en las actividades y distribución del tiempo entre mujeres y hombres, teniendo como resultado que las mujeres dedican 39.7 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados, mientras que los hombres invierten 18.2 semanales, advirtiendo una brecha de 21.5 horas, lo cual es el sinónimo de la desigualdad que aún persiste.
29 de octubre: una fecha para hablar de los cuidados
Cada 29 de octubre se conmemora el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2023 con el objetivo de destacar la importancia de los cuidados y promover una mayor atención a las necesidades de quienes los reciben y de quienes los proporcionan.
Esta conmemoración refleja una oportunidad para visibilizar que cuidar no debe ser una responsabilidad exclusiva de las mujeres, y del mismo modo, preguntarnos ¿quién cuida en nuestros hogares?, ¿cómo distribuimos estas tareas? y ¿qué podemos hacer desde nuestro espacio para que las responsabilidades de cuidado no impidan estudiar, trabajar o participar en la toma de decisiones?
Promover la participación política de las mujeres requiere más que abrir espacios para que puedan expresar sus opiniones o acceder a cargos públicos, reconociendo que no todas las mujeres viven las mismas circunstancias; la edad, las condiciones económicas, la discapacidad, el lugar de residencia y las redes de apoyo disponibles, pueden influir en las necesidades de cuidado y en las posibilidades de participar.
La democracia se fortalece cuando más personas pueden participar, aportar sus ideas e intervenir en las decisiones que forman parte de su presente y futuro. Por ello, hablar de cuidados también es hablar de igualdad, autonomía y participación política. No se trata de que las mujeres dejen de cuidar, sino de que cuidar no signifique renunciar a sus proyectos, sus derechos o sus aspiraciones.
La participación política de las mujeres en los espacios de liderazgo es esencial para promover la igualdad de género y garantizar que todas las voces sean escuchadas en la toma de decisiones, asimismo, se contribuye a la lucha contra la discriminación y la violencia de género.
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