Desde siempre se había creído que los hombres eran el pilar de los ámbitos político y social de las comunidades para su correcto funcionamiento; sin embargo, con el paso de los años la lucha feminista por el reconocimiento y la igualdad de condiciones han puesto a las mujeres en el centro de la discusión para que hagan valer sus derechos, pero sobre todo para que sigan rompiendo las brechas que tanto las habían puesto en lugares de desventaja.
Hay ámbitos en los que a pesar del esfuerzo comunal no se ha podido terminar con la desigualdad de condiciones entre hombres y mujeres aun cuando realizan las mismas cosas, unas de ellas son el deporte y la política; en el primer caso pondremos de ejemplo el futbol; hasta hace casi un mes todo México estaba unido al unísono del ¿y si sí? Sin embargo, a pesar de que la Selección Mexicana varonil nos brindó una participación histórica y nos hizo creer que esta vez sí podríamos ser campeones, no les alcanzó para llegar a la final.
Caso contrario con la Selección Femenil que en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe llevados a cabo en Santo Domingo, República Dominicana se llevaron el oro al obtener el primer lugar en su categoría; y podrán pensar que no es lo mismo disputar un mundial a unos juegos centroamericanos; pero la selección varonil en los mismos juegos si bien tuvieron una buena participación, no obtuvieron la misma presea que las mujeres. Cabe aclarar que no se trata de ver qué genero es mejor que el otro; simplemente de poner sobre la mesa la diferencia que hay entre la visibilidad que se le da a uno y a otros haciendo lo mismo, pero con diferentes resultados.
El mundial de futbol femenil se llevará a cabo del 24 de junio al 25 de julio del 2027 en Brasil; y la Selección Femenil está a un partido de clasificar directamente (sin repechaje), por lo que el siguiente año –después de salir a votar– podremos disfrutar de otro mundial y esperamos que el apoyo sea el mismo para ellas que como lo fue para ellos; pues no se demerita el esfuerzo de la selección varonil, pero nuestras futbolistas están sacando la garra por México aun cuando el país no lo está haciendo por ellas solo por ser mujeres en un deporte “de hombres”.
Pasa lo mismo en el ámbito político; siempre se han escuchado comentarios referentes a que las mujeres son muy hormonales, muy emocionales y sentimentales; lo que las hace “menos capaces” de saber gobernar. Incluso ahora que tenemos nuestra primer Presidenta ha sido atacada, cuestionada y demeritada pero no tanto por sus acciones o sus decisiones; sino por el hecho de ser mujer, pues si hacemos un análisis de las críticas que recibe –en su mayoría– son cuestiones de género.
Hay personas que dicen “primer y última presidenta mujer”, porque no están de acuerdo con el rumbo del país, pero las decisiones que eran tomadas anteriormente por un hombre no se cuestionaban por ser hombre y jamás se escuchó que alguien dijera “sesenta y cinco y último presidente hombre”, dábamos por hecho que nos debía gobernar un varón y que su esposa solamente era el accesorio que lo acompañaba a los eventos sociales.
Incluso aquí en el Estado de México fue histórico que tuviéramos por primera vez una gobernadora mujer, pero no solo eso; sino que rompiera con el estereotipo de ser casada, con hijos y una perfecta familia tradicional.
Como sociedad nos falta mucho por analizar y cuestionar referente a las actitudes machistas que tenemos en casa, en el trabajo, la sociedad, el deporte y en general, en todos los ámbitos de la vida cotidiana; pero, sobre todo debemos aprender a confiar más en las mujeres y darles el mismo reconocimiento que a los hombres, pues podemos obtener los mismos o mejores resultados de ellas.
Es por ello que les dejo la siguiente pregunta en vísperas del siguiente mundial femenil y del próximo proceso electoral, ¿y si ellas sí?
Conéctate
